Salmón sellado con sésamo y jengibre, marinado en salsa de soja

El tataki de salmón es una técnica culinaria japonesa que consiste en sellar rápidamente el pescado por fuera mientras se mantiene crudo y fresco por dentro. Este método preserva la textura suave y jugosa del salmón, creando un contraste perfecto entre la superficie caramelizada y el interior tierno.
Originario de la región de Kochi en Japón, el tataki se popularizó como una forma de preparar pescado que respeta su frescura natural. La palabra 'tataki' significa literalmente 'golpeado' o 'machacado', haciendo referencia a la técnica tradicional de golpear la carne después de sellarla para abrir sus fibras y permitir que los sabores de la marinada penetren mejor.
El sabor del tataki de salmón es una armonía perfecta entre lo dulce y lo salado, con notas de sésamo tostado, jengibre fresco y la umami de la salsa de soja. La textura es sublime: crujiente por fuera gracias al sésamo, mientras que el interior se deshace en la boca con una suavidad incomparable.
Para la presentación, se recomienda cortar el salmón en láminas finas y disponerlas en forma de abanico sobre el plato. Acompañar con rábanos cortados en flor, brotes de soja y unas gotas de aceite de sésamo tostado. La decoración con microvegetales y semillas de sésamo negro añade un toque de elegancia visual.
Este plato es ideal para ocasiones especiales donde se busca impresionar con una preparación sofisticada pero relativamente sencilla. La clave del éxito está en la calidad del salmón, que debe ser fresco y de buena procedencia, preferiblemente salmón salvaje por su sabor más intenso.
Sirve el tataki inmediatamente después de prepararlo para disfrutar del contraste de temperaturas entre el exterior caliente y el interior fresco. Acompaña con una guarnición de arroz blanco japonés y una ensalada de algas wakame para una experiencia gastronómica completa.
Sustituye el salmón por atún rojo de primera calidad para una versión más tradicional japonesa.
Usa berenjenas gruesas cortadas en filetes y sigue el mismo proceso para una versión vegetariana.
Añade una cucharadita de pasta de wasabi o chile en escamas a la marinada para un toque picante.
Guardar el salmón marinado sin cortar en un recipiente hermético en la nevera. Consumir dentro de las 24 horas. No congelar una vez marinado.
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