Un plato vegetariano indonesio lleno de proteínas y sabor

El tempeh frito con salsa de cacahuete es una deliciosa especialidad de la cocina indonesia que ha ganado popularidad mundial por su textura única y su perfil nutricional excepcional. Este plato se elabora a partir de soja fermentada, un proceso tradicional que no solo mejora la digestibilidad de las legumbres sino que también desarrolla sabores complejos y umami que caracterizan la gastronomía de Indonesia.
El tempeh, originario de Java, se prepara mediante la fermentación controlada de granos de soja con el hongo Rhizopus oligosporus, creando un producto compacto y rico en proteínas que se corta en cubos y se fríe hasta obtener una textura crujiente por fuera y tierna por dentro. La salsa de cacahuete, conocida localmente como 'sambal kacang', aporta un contraste cremoso y ligeramente picante que complementa perfectamente la textura del tempeh.
Este plato destaca por su equilibrio de sabores: la umami del tempeh fermentado, la cremosidad de la salsa de cacahuete, el toque cítrico del limón y el calor sutil del jengibre y el ajo. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa, desde el crujido inicial hasta la suavidad final de la salsa que envuelve el paladar.
Para la presentación, se recomienda servir el tempeh frito sobre una cama de arroz jazmín o basmati, decorado con rodajas finas de pepino, zanahoria rallada y cebolla morada en juliana. Unas hojas de cilantro fresco y unas cuñas de limón al lado completan el plato, permitiendo a los comensales ajustar la acidez según su preferencia.
Nutricionalmente, este plato es una excelente fuente de proteínas vegetales completas, fibra, vitaminas del grupo B y minerales como hierro y calcio. La fermentación del tempeh aumenta la biodisponibilidad de nutrientes y produce probióticos naturales beneficiosos para la salud intestinal.
Es ideal para quienes buscan incorporar más proteínas vegetales en su dieta sin sacrificar sabor, y su versatilidad permite adaptarlo a diferentes niveles de picante según las preferencias personales. Un plato que combina tradición, nutrición y sabor en cada porción.
Para una versión más saludable, hornea el tempeh a 200°C durante 20-25 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción, en lugar de freírlo.
Sustituye la salsa de cacahuete por una salsa de coco: mezcla 200 ml de leche de coco con 2 cucharadas de pasta de curry rojo y cocina hasta espesar.
Añade pimiento rojo, brócoli y judías verdes salteadas al wok para una versión más completa y colorida.
Guardar el tempeh frito y la salsa por separado en recipientes herméticos. Calentar el tempeh en el horno o airfryer para recuperar la textura crujiente. La salsa se puede recalentar a fuego bajo añadiendo un poco de agua si es necesario.
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