Un plato principal clásico y reconfortante con carne tierna y verduras al dente

La ternera al ajillo es un plato tradicional de la cocina española que combina la suavidad de la carne de ternera con el intenso sabor del ajo y el aroma del aceite de oliva. Este plato tiene sus raíces en las recetas campesinas, donde se utilizaban ingredientes básicos pero de gran calidad para crear comidas nutritivas y sabrosas. La ternera se cocina lentamente en aceite de oliva con abundante ajo, lo que le confiere una textura tierna y jugosa, mientras que el brócoli y la patata cocida aportan el contraste perfecto de texturas y colores.
El sabor de este plato es equilibrado y aromático, con la ternera absorbiendo todos los matices del ajo y el aceite de oliva. El brócoli, cocido al dente, mantiene su crujiente natural y su color verde vibrante, mientras que la patata cocida aporta una textura suave y cremosa que complementa perfectamente la jugosidad de la carne. La combinación de estos tres elementos crea una experiencia gastronómica completa que satisface tanto el paladar como el apetito.
La presentación de este plato es clave para realzar su atractivo visual. Se recomienda servir la ternera en el centro del plato, rodeada por el brócoli y las patatas cocidas cortadas en rodajas o cubos. Un chorrito final de aceite de oliva virgen extra y un poco de perejil picado fresco añaden el toque final de sabor y color. Para una presentación más elegante, se pueden disponer las verduras formando un círculo alrededor de la carne.
Este plato es ideal para ocasiones familiares o cenas informales con amigos, ya que su preparación es sencilla pero el resultado es siempre impresionante. La ternera al ajillo se puede preparar con antelación y recalentar suavemente, lo que la convierte en una opción práctica para comidas durante la semana. El brócoli y las patatas se pueden cocinar mientras se prepara la carne, optimizando el tiempo en la cocina.
Para aquellos que buscan variaciones, se puede añadir un toque de vino blanco durante la cocción de la ternera para realzar los sabores, o incorporar unas láminas de jamón serrano para darle un toque salado adicional. También se puede sustituir el brócoli por otras verduras como espárragos trigueros o judías verdes, manteniendo la esencia del plato pero variando los acompañamientos según la temporada y las preferencias personales.
En cuanto a la textura, la ternera debe quedar tierna pero no deshecha, manteniendo su jugosidad interior. El brócoli debe tener un punto de cocción al dente que preserve su color y nutrientes, mientras que las patatas deben estar cocidas pero firmes, sin deshacerse. Esta combinación de texturas es lo que hace de este plato una experiencia sensorial completa, donde cada bocado ofrece diferentes matices de sabor y consistencia.
Añade 100 ml de vino blanco seco después de dorar la ternera y deja reducir antes de incorporar el pimentón.
Añade 50 g de jamón serrano cortado en taquitos junto con los ajos para un sabor más intenso y salado.
Sustituye la ternera por seitán o tofu firme, siguiendo el mismo proceso de cocción.
Guarda la ternera, brócoli y patatas por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Calienta la ternera suavemente en una sartén antes de servir.
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