Un guiso francés reconfortante con un toque moderno y saludable

Esta versión moderna del clásico bourguignon francés combina la ternura de la carne de ternera con la frescura de la col rizada y la sutileza del vino blanco. A diferencia del tradicional bourguignon con vino tinto, esta variante utiliza vino blanco para crear un caldo más ligero pero igualmente aromático, perfecto para quienes buscan una opción menos intensa pero igualmente reconfortante.
La preparación en slow cooker es la clave del éxito de este plato. La cocción lenta y a baja temperatura permite que la carne se deshaga literalmente en la boca, mientras que los sabores se integran de manera armoniosa. La col rizada, añadida hacia el final de la cocción, aporta un contraste de textura y un toque de frescura que equilibra la riqueza del guiso.
El sabor es complejo y sofisticado, con notas terrosas de los champiñones, dulzura natural de las zanahorias y cebollas, y un fondo aromático del bouquet garni. El vino blanco aporta acidez y frutosidad sin dominar el plato, creando un caldo delicado que impregna todos los ingredientes.
Para la presentación, sirve el bourguignon en cuencos hondos, asegurándote de incluir una buena porción de caldo. Decora con perejil fresco picado y acompaña con puré de patatas cremoso o una buena hogaza de pan rústico para mojar en el delicioso caldo. La textura debe ser perfecta: carne que se desmenuza con el tenedor, verduras tiernas pero no deshechas, y col rizada con un ligero crujido.
Este plato es ideal para cenas familiares durante el invierno o para ocasiones especiales donde se busca algo reconfortante pero elegante. La versatilidad del slow cooker permite prepararlo con antelación, lo que lo convierte en una opción perfecta para anfitriones que quieren disfrutar de la compañía de sus invitados sin pasar horas en la cocina.
Un consejo importante: aunque la preparación es sencilla, la calidad de los ingredientes marca la diferencia. Utiliza carne de ternera de buena calidad, vino blanco que beberías (no necesariamente caro, pero sí agradable) y col rizada fresca y crujiente para obtener los mejores resultados.
Sustituye el vino blanco por caldo de verduras adicional y añade el jugo de medio limón para aportar la acidez necesaria.
Omite la ternera y la panceta, y utiliza seitán o tempeh en su lugar. Añade más champiñones y zanahorias para mayor sustancia.
Para un bourguignon más clásico, sustituye el vino blanco por vino tinto de buena calidad como Pinot Noir o Borgoña.
Deja enfriar completamente el guiso a temperatura ambiente (no más de 2 horas). Transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Para recalentar, calienta a fuego medio en una cacerola, añadiendo un poco de caldo o agua si la salsa está demasiado espesa.
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