Un guiso reconfortante francés reinventado con toques modernos y cremosidad tropical

El bourguignon es un clásico de la cocina francesa originario de la región de Borgoña, conocido por su ternera estofada en vino tinto. Esta versión reinventada incorpora garbanzos para añadir proteína vegetal y textura, mientras que el apio aporta frescura y la leche de coco una cremosidad suave con un toque tropical que equilibra la intensidad del vino.
La combinación de sabores es excepcional: la ternera se deshace tras horas de cocción lenta, los garbanzos absorben los jugos del guiso, el apio mantiene un ligero crujido y la leche de coco suaviza la acidez del vino tinto. La textura final es cremosa pero no pesada, con trozos tiernos de carne y legumbres que se complementan perfectamente.
La presentación ideal es en platos hondos o cuencos individuales, espolvoreado con perejil fresco picado y acompañado de puré de patatas o una buena hogaza de pan artesano para mojar en la salsa. Los colores del guiso -el marrón oscuro de la ternera, el dorado de los garbanzos y el verde del apio- crean una paleta visual muy atractiva.
Este plato es perfecto para reuniones familiares o cenas especiales donde se busca algo reconfortante pero con un toque innovador. La cocción en slow cooker garantiza que todos los sabores se integren profundamente sin necesidad de supervisión constante, haciendo que la preparación sea casi infalible.
Para los amantes de los guisos tradicionales, esta versión ofrece una experiencia familiar pero con matices sorprendentes. La leche de coco no domina el sabor, sino que actúa como un suave telón de fondo que realza los demás ingredientes, creando un equilibrio único entre lo clásico y lo contemporáneo.
El secreto del éxito está en la paciencia: dejar que el slow cooker haga su trabajo durante las horas necesarias permite que la ternera alcance esa textura melosa característica del auténtico bourguignon, mientras que los garbanzos se impregnan de todos los aromas del vino y las hierbas.
Sustituye la ternera por setas portobello y el caldo de carne por caldo de verduras. Añade más garbanzos para mantener la proteína.
Añade 1-2 chiles rojos picados o una cucharadita de copos de chile al sofrito de verduras.
Incorpora 500g de patatas baby o patatas cortadas en cubos junto con las demás verduras.
Deja enfriar completamente el guiso antes de transferirlo a un recipiente hermético. Refrigera hasta 4 días. Para congelar, divide en porciones y congela hasta 3 meses. Descongela en nevera y recalienta a fuego lento.
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