Un guiso de ternera tierno y aromático, hecho fácil en olla lenta

Para evitar los fallos más comunes, fíjate en cómo sellas la carne. Si no la secas bien con papel de cocina antes de enharinarla, no se dorará, sino que se cocerá al vapor y perderás sabor. El objetivo es que quede bien sellada por todos lados en la sartén, a fuego medio-alto, antes de pasarla a la olla lenta. Ese primer paso es clave para el resultado final.
El sofrito de cebolla, ajo y pimiento verde es la base. No tengas prisa aquí: deja que la cebolla se poche bien, unos 5 minutos, hasta que esté transparente. Luego añade el ajo solo un minuto para que no se queme. El pimiento verde necesita otros 3-4 minutos para empezar a ablandarse y perder su amargor crudo. Este trabajo en la sartén le dará profundidad al guiso.
A la hora de montarlo todo en la slow cooker, el orden importa. Primero va la carne dorada, luego el sofrito de verduras por encima. Así se distribuyen bien los sabores. Añade entonces el laurel, el pimentón dulce, la ralladura y el jugo del limón, el vino blanco y el caldo. Remueve con suavidad solo para combinar.
La paciencia es la única técnica aquí. Tapa y programa 6-7 horas a temperatura baja (o 3-4 horas en alta si vas con prisa). No destapes para remover; la olla lenta funciona con el vapor atrapado. La carne estará lista cuando, al pincharla con un tenedor, se deshaga sin esfuerzo. Si al final el caldo te parece demasiado líquido, mezcla una cucharada de harina con un poco del caldo ya frío, añádelo y deja cocinar 15 minutos más en alta para que espese.
Un par de consejos de última hora: no olvides retirar las hojas de laurel antes de servir. Y prueba siempre el punto de sal al final, nunca al principio, porque los líquidos se reducen durante la larga cocción y el sabor se concentra. Si usaste caldo comercial, es muy probable que necesites añadir muy poca sal extra, o incluso ninguna.
Añade 100g de aceitunas verdes deshuesadas y 2 cucharadas de alcaparras durante la última hora de cocción para un toque mediterráneo salado.
Sustituye la ternera por muslos de pollo con piel y hueso, reduciendo el tiempo de cocción a 4-5 horas a temperatura baja.
Omite el vino blanco y usa 500ml de caldo de carne en total, añadiendo el jugo de medio limón extra para mantener la acidez.
Deja enfriar completamente el guiso y guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario para evitar que se seque.
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23 de febrero de 2026
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