Un guiso reconfortante y saludable con carne tierna y verduras frescas

Este guiso de ternera con calabacín y tomillo es una versión más ligera y saludable del clásico guiso español, manteniendo todo el sabor y la esencia reconfortante de la cocina tradicional. La combinación de la ternera tierna con el calabacín fresco y el aroma herbal del tomillo crea un plato equilibrado que satisface sin resultar pesado.
La ternera se cocina lentamente hasta alcanzar una textura melosa que se deshace en la boca, mientras que el calabacín aporta frescura y un toque vegetal que equilibra el plato. El tomillo, con su aroma terroso y ligeramente mentolado, eleva los sabores de la carne y crea un caldo aromático que impregna cada ingrediente.
Este guiso es perfecto para los días frescos cuando se antoja algo reconfortante pero no demasiado pesado. La cocción lenta permite que los sabores se integren completamente, resultando en un plato donde cada bocado es una experiencia de texturas y aromas bien equilibrados.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos que mantengan el calor, acompañado de una guarnición de patatas cocidas o un poco de arroz blanco para absorber el delicioso caldo. Decorar con unas hojas frescas de tomillo y un chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir realzará tanto el aspecto como el sabor final.
Este plato representa la evolución de la cocina tradicional española hacia opciones más saludables, manteniendo la esencia de los guisos de cuchara que han alimentado generaciones. Es una excelente opción para compartir en familia o para preparar con antelación, ya que su sabor mejora al día siguiente
La versatilidad de este guiso permite adaptarlo a diferentes gustos y temporadas, pudiendo incorporar otras verduras de temporada según disponibilidad. Es un plato que demuestra que la cocina reconfortante puede ser también ligera y nutritiva.
Añade 200g de setas variadas (champiñones, shiitake, portobello) junto con el calabacín para un sabor más terroso.
Incorpora una lata de garbanzos escurridos durante los últimos 15 minutos de cocción para añadir proteína vegetal y fibra.
Después de dorar la carne y sofreír las verduras, transfiere todo a una cazuela de barro y hornea a 160°C durante 2 horas, añadiendo el calabacín en los últimos 30 minutos.
Deja enfriar completamente el guiso, luego transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Calienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario para rehidratar.
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