Un guiso saludable y reconfortante con carne tierna y verduras frescas

Esta ternera guisada ligera es una reinterpretación moderna del clásico guiso español, donde se mantiene la esencia reconfortante del plato tradicional pero con un toque más fresco y saludable. La combinación de la ternera tierna con los espárragos verdes y el perejil fresco crea un equilibrio perfecto entre lo sustancioso y lo ligero, ideal para quienes buscan una comida nutritiva sin renunciar al sabor.
El guiso tiene su origen en la cocina de aprovechamiento española, donde las carnes más duras se cocinaban lentamente para ablandarlas y crear platos reconfortantes. En esta versión, hemos optado por cortes magros de ternera y hemos reducido el uso de grasas, manteniendo la técnica de cocción lenta que permite que los sabores se integren perfectamente. Los espárragos aportan un contraste de textura y frescura que equilibra la riqueza de la carne.
En cuanto al sabor, destaca la profundidad del caldo obtenido de la cocción lenta de la ternera, realzado con el ajo, la cebolla y el vino blanco. Los espárragos aportan un toque ligeramente amargo y terroso que contrasta maravillosamente con la dulzura de la cebolla caramelizada. El perejil fresco añadido al final proporciona un toque herbáceo y vibrante que despierta todos los sabores.
La textura es otro punto fuerte de este plato: la ternera queda tan tierna que se deshace con el tenedor, mientras que los espárragos mantienen un ligero crujiente que aporta interés a cada bocado. El caldo espesado ligeramente con la cocción crea una salsa sedosa que envuelve todos los ingredientes sin resultar pesada.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos individuales, colocando primero la ternera en el centro y disponiendo los espárragos alrededor de forma decorativa. Espolvorear generosamente con perejil fresco picado justo antes de servir para mantener su color vibrante. Acompañar con una guarnición de patatas cocidas o arroz blanco para absorber la deliciosa salsa.
Este plato es perfecto para comidas familiares o cenas especiales donde se busca algo reconfortante pero no pesado. La versatilidad del guiso permite adaptarlo a diferentes temporadas, siendo especialmente apropiado para los meses de primavera cuando los espárragos están en su mejor momento.
Añade 200g de setas variadas (champiñones, shiitake) junto con las zanahorias para un sabor más terroso.
Sustituye el vino blanco por 200ml de caldo de verduras adicional y el jugo de medio limón.
Añade 100ml de nata para cocinar ligera los últimos 5 minutos de cocción para una salsa más cremosa.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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