Un guiso tradicional español con un toque saludable y aromático

La ternera guisada con pimientos y orégano es un plato tradicional de la cocina española que combina la ternura de la carne con la frescura de los pimientos y el aroma mediterráneo del orégano. Este guiso representa la esencia de la cocina casera española, donde los ingredientes sencillos se transforman en un festín de sabores a través de una cocción lenta y cuidadosa.
La ternera, cortada en trozos generosos, se cocina a fuego lento hasta alcanzar una textura tierna que se deshace en la boca. Los pimientos, tanto rojos como verdes, aportan dulzura natural y un toque crujiente que contrasta perfectamente con la suavidad de la carne. El orégano, hierba aromática por excelencia de la cocina mediterránea, infunde al guiso su característico aroma terroso y ligeramente picante.
Este plato destaca por su equilibrio de sabores: la profundidad de la carne guisada, la frescura vegetal de los pimientos y el toque herbal del orégano crean una sinfonía gastronómica que reconforta el paladar. La salsa resultante es rica y sabrosa, pero ligera gracias a la ausencia de ingredientes pesados, manteniéndose fiel a la tradición de la cocina mediterránea saludable.
Para la presentación, se recomienda servir el guiso en platos hondos que mantengan el calor, acompañado de una guarnición de patatas cocidas o arroz blanco. Decorar con unas hojas frescas de orégano o perejil picado añade un toque de color y frescura visual. La carne debe colocarse en el centro del plato, rodeada por los pimientos y bañada generosamente con la salsa.
Este guiso es perfecto para compartir en familia o con amigos, ya que su preparación en cantidad abundante permite disfrutarlo durante varios días, mejorando su sabor con el paso del tiempo. La cocción lenta no solo ablanda la carne, sino que también permite que todos los sabores se integren armoniosamente, creando un plato que sabe a hogar y tradición.
Para una experiencia completa, se sugiere acompañar este guiso con un vino tinto joven de la Rioja o un crianza de Ribera del Duero, cuyos taninos suaves complementan perfectamente la ternura de la carne y la dulzura de los pimientos. El pan crujiente de hogaza es imprescindible para mojar en la deliciosa salsa.
Añadir 4 patatas medianas peladas y cortadas en trozos grandes durante los últimos 45 minutos de cocción para tener un plato completo.
Incorporar 1 guindilla seca o una cucharadita de pimentón picante al sofrito para darle un toque de calor.
Añadir 200g de setas variadas (champiñones, shiitake) laminadas junto con los pimientos para un sabor más terroso.
Dejar enfriar completamente el guiso y guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego lento antes de servir, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.