Un guiso de ternera tierno y con salsa cremosa, sin complicaciones

La diferencia entre que quede bien o perfecta está en cómo sellas la ternera. Si la pones en la olla amontonada o con el aceite frío, soltará agua en lugar de dorarse, y perderás sabor. Asegúrate de que el aceite esté bien caliente y de trabajar en tandas si es necesario, para que cada cubo tenga contacto directo con el fondo. Esos 3-4 minutos iniciales son clave para crear una capa dorada que selle los jugos.
Cuando añadas la harina sobre los puerros, remuévela bien durante ese minuto completo. Esto 'cocina' la harina y evita que el guiso final tenga un regusto a crudo. Al verter el caldo, hazlo poco a poco y sin dejar de remover para integrarla sin grumos. Así la salsa quedará ligeramente ligada, no acuosa.
La paciencia en la cocción lenta es lo que garantiza la textura. Una vez todo en la olla y a fuego bajo, tápala y déjala hacer. La hora y media de cocción no es negociable si quieres una ternera que se deshaga. Remueve de vez en cuando solo para evitar que se pegue en el fondo. Si tras ese tiempo la salsa te parece muy líquida, puedes destapar y dejar reducir a fuego un poco más fuerte unos minutos.
Mi consejo: no uses puerros pequeños. Necesitas tres grandes para que, al pocharlos, se deshagan lo suficiente como para espesar y dar cuerpo a la salsa de forma natural. Lávalos muy bien entre las capas para evitar arenilla. Y no te saltes el perejil fresco al final; ese toque de frescura corta la grasa y levanta todos los sabores.
Si quieres modificarlo, en lugar de parte del caldo puedes echar un vaso de vino tinto y dejarlo reducir antes de añadir el resto del líquido. Para un plato más completo, añade zanahorias o patatas troceadas junto con la ternera. Este guiso mejora al día siguiente, así que puedes hacerlo con antelación. Al recalentarlo, hazlo siempre a fuego muy suave para no estropear la textura de la carne.
Sustituye 200 ml del caldo por vino tinto seco para un sabor más complejo y aromático.
Añade zanahorias en rodajas y champiñones laminados junto con los puerros para un guiso más completo.
Cocina a fuego bajo durante 6-8 horas en slow cooker para una ternera extremadamente tierna.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Recalentar a fuego lento en cazuela, añadiendo un poco de agua si es necesario.
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23 de febrero de 2026
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