Un guiso reconfortante y saludable con ternera tierna, puerros dulces y el aroma del laurel

Este guiso de ternera con puerro y laurel es una versión más ligera del tradicional estofado español, manteniendo todo el sabor pero con menos grasa. La ternera se cocina lentamente hasta quedar tierna y jugosa, mientras que los puerros aportan una dulzura natural que equilibra perfectamente el plato. El laurel, con su aroma herbal y ligeramente amaderado, es el toque distintivo que eleva este guiso a otro nivel.
La técnica de cocción lenta permite que los sabores se integren completamente, creando una salsa rica y aromática sin necesidad de añadir grandes cantidades de aceite o mantequilla. Los puerros, cortados en rodajas finas, se deshacen parcialmente durante la cocción, espesando naturalmente la salsa y aportando una textura cremosa. La ternera, cortada en trozos regulares, absorbe todos los aromas del guiso mientras se cocina a fuego lento.
Este plato es perfecto para los días fríos o cuando se busca una comida reconfortante pero saludable. La combinación de proteínas magras de la ternera con las verduras hace que sea nutricionalmente equilibrado, ideal para toda la familia. El aroma que desprende durante la cocción es simplemente irresistible y anticipa el delicioso sabor que vendrá después.
Para presentar este guiso, se recomienda servir en platos hondos o cuencos, acompañado de un poco de la salsa por encima. Se puede decorar con unas hojas frescas de perejil picado o con unas rodajas finas de puerro crudo para dar un toque de color y frescura. La textura final debe ser cremosa pero no espesa, con la ternera tan tierna que se deshace con el tenedor.
Este guiso es versátil y se puede adaptar según las preferencias personales. Si se desea un plato más sustancioso, se pueden añadir zanahorias o patatas durante la cocción. Para quienes prefieren un sabor más intenso, se puede incorporar un poco de vino tinto en lugar de parte del caldo. La clave está en la paciencia durante la cocción lenta, que garantiza una ternera perfectamente tierna.
En cuanto a almacenamiento, este guiso mejora con el tiempo, ya que los sabores continúan integrándose. Se puede preparar con antelación y guardar en el refrigerador durante 2-3 días, o congelar por hasta un mes. Al recalentar, se recomienda hacerlo a fuego lento para no romper la textura de la ternera y mantener todas las cualidades del plato.
Sustituye 200 ml del caldo por vino tinto seco para un sabor más complejo y aromático.
Añade zanahorias en rodajas y champiñones laminados junto con los puerros para un guiso más completo.
Cocina a fuego bajo durante 6-8 horas en slow cooker para una ternera extremadamente tierna.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Recalentar a fuego lento en cazuela, añadiendo un poco de agua si es necesario.
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