Un guiso saludable y aromático con carne tierna y hierbas frescas

Esta ternera guisada ligera es una reinterpretación moderna del clásico guiso español, donde se mantiene la esencia de la cocina tradicional pero con un toque más fresco y saludable. La combinación de carne de ternera tierna con hierbas aromáticas como el perejil y la rúcula fresca crea un equilibrio perfecto entre lo sustancioso y lo ligero, ideal para quienes buscan un plato reconfortante pero no pesado.
El secreto de esta receta está en la cocción lenta de la ternera, que permite que la carne se deshaga en la boca mientras absorbe todos los aromas del caldo de verduras y las hierbas. La rúcula añade un toque ligeramente picante y fresco que contrasta maravillosamente con la riqueza del guiso, mientras que el perejil aporta su característico aroma herbal que realza todos los sabores.
En cuanto a texturas, este plato ofrece una experiencia completa: la ternera tierna y jugosa, las verduras cocidas pero aún con cierto punto, y la frescura crujiente de la rúcula cruda que se añade al final. Cada bocado es una sinfonía de sabores donde lo terroso de la carne se combina con lo herbal de las hierbas y lo ligeramente amargo de la rúcula.
Para la presentación, se recomienda servir el guiso en platos hondos, colocando primero la ternera y las verduras, luego el caldo aromático y finalmente coronar con un buen puñado de rúcula fresca y perejil picado. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir añadirá brillo y un toque frutado que completará el plato.
Este guiso es perfecto para ocasiones familiares donde se busca algo nutritivo y reconfortante sin renunciar al sabor. La versión ligera permite disfrutar de un plato tradicional sin la sensación de pesadez típica de los guisos más contundentes, haciendo que sea apropiado incluso para cenas más ligeras.
Un consejo importante es utilizar carne de ternera de buena calidad, preferiblemente de cortes adecuados para guisar como la aguja, el morcillo o la espaldilla. La paciencia en la cocción es clave: cuanto más lento se cocine a fuego bajo, más tierna quedará la carne y más sabroso será el caldo resultante
Sustituye la ternera por muslos de pollo deshuesados y sin piel. Reduce el tiempo de cocción a 45-50 minutos.
Reemplaza la ternera por champiñones portobello y garbanzos cocidos. Usa solo caldo de verduras.
Deja enfriar completamente el guiso, luego transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Calienta a fuego lento antes de servir, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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