Costillas de res marinadas y asadas a la parrilla con chimichurri

La tira de asado es uno de los cortes más emblemáticos de la parrilla argentina, conocido por su sabor intenso y textura jugosa. Se trata de costillas de res que se asan lentamente sobre brasas de carbón o leña, logrando una carne tierna por dentro y crujiente por fuera. Este plato tiene sus raíces en la tradición gaucha, donde los vaqueros argentinos asaban grandes cortes de carne durante horas en fogatas al aire libre.
La preparación comienza con un marinado simple pero efectivo que realza el sabor natural de la carne. La combinación de sal gruesa, pimienta negra y ajo crea una costra aromática que se carameliza durante la cocción. El secreto está en la paciencia: cocinar la tira de asado a fuego medio-bajo permite que la grasa se derrita lentamente, impregnando la carne de jugosidad y sabor.
Al servir, la carne debe presentarse con su característico color dorado-marrón y líneas marcadas de la parrilla. La textura ideal combina una superficie ligeramente crujiente con un interior rosado y jugoso. Es fundamental dejar reposar la carne unos minutos antes de cortarla para que los jugos se redistribuyan uniformemente.
Para la presentación tradicional, se sirve sobre una tabla de madera o plato grande, acompañada de chimichurri fresco y rodajas de limón. Las costillas se cortan perpendicularmente a los huesos, creando porciones individuales fáciles de comer con las manos. La experiencia completa incluye el aroma ahumado que impregna el ambiente y el sonido crujiente al cortar la carne.
Este plato es perfecto para reuniones familiares y celebraciones, donde se comparte alrededor de la parrilla. La tira de asado representa no solo una comida, sino toda una cultura gastronómica que valora la calidad de la materia prima y el arte del asado lento. Cada bocado transporta a las pampas argentinas y a la tradición del asador experto.
Para lograr el punto perfecto, es crucial controlar la temperatura de la parrilla y dar vuelta la carne en el momento adecuado. La experiencia del asador se nota en detalles como la distribución del calor y el tiempo de cocción, que varía según el grosor de las costillas y la intensidad del fuego.
Para días de lluvia, cocinar en horno precalentado a 180°C durante 2-2.5 horas, volteando a la mitad del tiempo. Terminar 5 minutos bajo el grill para dorar.
Agregar 250 ml de cerveza negra al marinado básico para ablandar aún más la carne y añadir notas maltosas.
Incorporar 1-2 cucharaditas de ají triturado o pimentón picante al chimichurri para quienes prefieren más picante.
Guardar la carne cocida en un recipiente hermético en refrigeración. El chimichurri se conserva hasta 1 semana en refrigeración en frasco de vidrio.