Un plato tradicional andino con papa fermentada

El Tocosh es un ingrediente tradicional andino que consiste en papa fermentada de manera natural, un proceso que se remonta a la época preincaica. Este método de conservación no solo permitía almacenar las papas durante largos períodos, sino que también desarrollaba propiedades probióticas beneficiosas para la salud. El tocosh se caracteriza por su aroma intenso y sabor único, que combina notas terrosas con un toque ligeramente ácido.
Para este plato principal, combinamos el tocosh con carne de cerdo, creando un guiso sustancioso y lleno de sabor. La textura del tocosh cocido es suave y cremosa, similar a un puré espeso, que se integra perfectamente con los trozos tiernos de cerdo. Los sabores se equilibran con el ají amarillo, que aporta un toque picante moderado, y el comino que realza los sabores terrosos del tocosh.
La preparación requiere paciencia, ya que el tocosh necesita un tiempo de cocción prolongado para alcanzar su textura ideal. Durante la cocción, el aroma característico del tocosh se intensifica, llenando la cocina con su fragancia distintiva. Es importante remojar el tocosh previamente para eliminar parte de su acidez natural y prepararlo para la cocción.
Para la presentación, sirve este guiso en platos hondos, acompañado de arroz blanco y papas sancochadas. Decora con hojas de culantro fresco picado y unas rodajas de huevo duro para contrastar colores. El tocosh de cerdo es un plato reconfortante, ideal para días fríos o para compartir en familia, manteniendo viva una tradición culinaria milenaria de los Andes peruanos.
Este plato no solo es delicioso, sino que también tiene propiedades nutricionales interesantes. El proceso de fermentación del tocosh aumenta su contenido de vitamina B12 y desarrolla enzimas digestivas beneficiosas. La combinación con la proteína del cerdo crea un plato equilibrado y nutritivo.
Para quienes prueban el tocosh por primera vez, el sabor puede resultar sorprendente, pero una vez que se acostumbra a su carácter único, se convierte en un plato memorable. Es una experiencia culinaria que conecta con las raíces andinas y la sabiduría ancestral de conservación de alimentos.
Sustituye la carne de cerdo por muslos de pollo deshuesados. El tiempo de cocción se reduce a 45 minutos.
Omite la carne y usa champiñones portobello en cubos. Sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego lento añadiendo un poco de caldo o agua si está muy espeso.
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