Tofu tierno cocinado lentamente en caldo aromático

Si es la primera vez que la haces, ojo con el tofu: hay que escurrirlo muy bien antes de cortarlo. Si queda agua, se deshace durante la cocción y la salsa queda aguada. Usa tofu firme y sécalo con papel de cocina presionando suavemente.
El secreto está en la paciencia y en no destapar la olla. Los sabores se integran durante las 6 horas a fuego bajo (o 3-4 a fuego alto). Si levantas la tapa, pierdes temperatura y humedad, y la cocción se alarga. Confía en el proceso.
Para que la cebolla se caramelice bien y no quede cruda, córtala en juliana fina. Así se funde con el caldo. El azúcar moreno ayuda en este punto, pero no te pases: es solo una cucharadita para equilibrar, no para endulzar.
Ajusta el punto de sal al final, después de añadir la salsa de soja. Pruébalo y decide. Si quieres una versión vegetariana, cambia el caldo de pollo por caldo vegetal; el resultado es igual de bueno.
Al servir, el arroz blanco es el compañero perfecto para absorber la salsa. Si sobra, se conserva bien en la nevera 2-3 días y sabe incluso mejor al día siguiente, porque el tofu sigue absorbiendo sabor.
Añade 1-2 chiles rojos frescos picados o 1 cucharadita de pasta de chile al momento de montar la slow cooker.
Incorpora 200g de champiñones laminados y 1 zanahoria en rodajas para una versión más completa y nutritiva.
Marina el tofu en salsa de soja, ajo y jengibre durante 30 minutos antes de cocinar para un sabor más intenso.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en microondas o a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa está muy espesa.
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23 de febrero de 2026
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