Tofu crujiente con salsa picante, dulce y cacahuetes

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: seca el tofu a conciencia. Envuélvelo en papel de cocina y presiona suavemente para eliminar toda la humedad. Un tofu húmedo no se dorará bien y la maicena se convertirá en una pasta. Después, córtalo en cubos y pásalos por la mezcla de maicena, sal y pimienta justo antes de freír, para que el rebozado quede seco y crujiente.
Al freír el tofu, usa suficiente aceite caliente y no amontones los cubos. Necesitan espacio para que se doren por todos lados. Si los echas todos juntos, se cocerán al vapor y quedarán blandos. Fríelos en dos tandas si es necesario, hasta que estén dorados y crujientes por fuera. Luego, escúrrelos sobre papel de cocina; esto es clave para que no lleguen grasientos al plato final.
El momento más delicado es con los aromáticos. Cuando saltees el ajo, el jengibre y los chiles secos, hazlo a fuego medio y solo durante unos 30 segundos. Si se queman, amargarán toda la salsa. Lo que buscas es que desprendan su aroma, no que se doren en exceso.
Para la salsa, mézclala toda en un bol aparte antes de echarla al wok. Así te aseguras de que la maicena esté bien disuelta y no se formen grumos. Al verterla, remueve constantemente. Verás que en 1 o 2 minutos empieza a espesar y a ponerse brillante. Ese es el punto: una salsa lustrosa que se pegue al tofu y las verduras. Si la dejas más tiempo, se puede volver demasiado espesa.
Añade el tofu frito y los cacahuetes justo al final, cuando la salsa ya esté espesa. Mézclalos con suavidad para cubrirlos bien, pero sin deshacer la textura crujiente del tofu. Un minuto más de calor es suficiente para integrar los sabores. Si quieres menos picante, puedes abrir los chiles secos y quitar las semillas antes de saltearlos, o simplemente usar menos cantidad.
Sírvelo al momento sobre arroz al vapor. Si sobra, el tofu perderá parte de su crujiente, pero la salsa seguirá estando muy sabrosa. Recaliéntalo a fuego suave en una sartén, añadiendo un chorrito de agua si la salsa ha quedado demasiado densa.
Añadir otras verduras como zanahorias en rodajas, brócoli o champiñones para aumentar el contenido vegetal del plato.
Sustituir la salsa de soja por tamari sin gluten y asegurarse de que la salsa hoisin también sea sin gluten.
Añadir 1 cucharadita de pasta de chile o aceite de chile junto con los chiles secos para un picante más intenso.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en sartén a fuego medio con un poco de agua o caldo para rehidratar la salsa.
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23 de febrero de 2026
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