Sopa tailandesa picante y ácida con camarones

El Tom Yum Goong es una sopa emblemática de la cocina tailandesa, conocida por su equilibrio perfecto entre lo picante, lo ácido, lo salado y lo dulce. Esta sopa tiene sus raíces en la región central de Tailandia y se ha convertido en uno de los platos más representativos del país, apreciado tanto por locales como por turistas por su sabor intenso y refrescante.
La base del sabor proviene de una combinación magistral de ingredientes frescos: la hierba de limón aporta notas cítricas y herbales, las hojas de lima kaffir proporcionan un aroma único y floral, y el galangal añade un toque terroso y picante. Los chiles tailandeses, conocidos por su intensidad, dan el calor característico que se equilibra con la acidez del jugo de lima y el sabor umami de la salsa de pescado.
La textura de esta sopa es ligera pero sustanciosa, con camarones jugosos que se cocinan justo hasta el punto perfecto para mantener su ternura. Los champiñones ostra añaden una textura carnosa y absorben los sabores del caldo, creando una experiencia sensorial completa en cada cucharada.
Para la presentación, se recomienda servir la sopa en cuencos individuales de cerámica, decorando con hojas frescas de cilantro y rodajas finas de chile rojo. El aroma que se desprende al servir es parte fundamental de la experiencia, por lo que es ideal servirla inmediatamente después de prepararla
Esta sopa no solo es deliciosa sino también reconfortante, con propiedades digestivas gracias a sus ingredientes como el galangal y la hierba de limón. Es perfecta para días fríos o cuando se necesita un estímulo revitalizante, y su preparación relativamente rápida la hace ideal para comidas entre semana.
Un consejo importante es ajustar el nivel de picante según el gusto personal, ya que los chiles tailandeses pueden variar en intensidad. También se puede jugar con la acidez añadiendo más o menos jugo de lima al final, recordando que el equilibrio entre los cuatro sabores fundamentales es lo que hace especial a esta sopa tailandesa.
Sustituye los camarones por pollo cortado en tiras finas. Cocina el pollo durante 8-10 minutos hasta que esté completamente cocido.
Omite los camarones y la salsa de pescado. Usa caldo de verduras y sustituye la salsa de pescado por salsa de soja o tamari. Añade tofu firme cortado en cubos.
Añade 200 ml de leche de coco al final de la cocción para una versión cremosa y suavemente picante.
Deja enfriar completamente la sopa antes de guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente a fuego bajo antes de servir, evitando hervir para que los camarones no se pongan duros.