Un corte espectacular con hueso en forma de hacha, marinado y asado a la perfección

El Tomahawk de ternera es uno de los cortes más espectaculares y sabrosos que existen en el mundo de la carne. Su nombre proviene de la forma característica de su hueso, que recuerda a un hacha tomahawk, y es un corte que combina la jugosidad del ribeye con la presentación dramática de un hueso largo y limpio. Este corte se ha popularizado en las parrillas americanas y se ha convertido en un símbolo de las barbacoas gourmet por su impresionante aspecto y su sabor intenso.
La preparación del Tomahawk requiere paciencia y técnica, ya que se trata de un corte grueso que necesita cocción lenta para alcanzar su punto perfecto. La clave está en sellar la carne a alta temperatura para crear una costra crujiente y dorada, y luego terminar la cocción a fuego indirecto para que el interior quede jugoso y rosado. El resultado es una carne tierna, con un sabor a nuez característico del ribeye y una textura mantecosa que se deshace en la boca.
La marinada juega un papel fundamental en este plato, ya que ayuda a ablandar las fibras de la carne y a potenciar su sabor natural. Una mezcla de aceite de oliva, ajo, romero y pimienta negra recién molida crea una base aromática que penetra en la carne durante las horas de reposo. El toque ahumado de la barbacoa de carbón añade una capa adicional de complejidad que complementa perfectamente la riqueza de la ternera.
Para la presentación, el Tomahawk debe servirse entero sobre una tabla de madera, permitiendo que los comensales admiren su imponente aspecto antes de ser cortado en la mesa. Se recomienda acompañarlo con guarniciones sencillas que no compitan con el protagonismo de la carne, como espárragos a la parrilla, patatas asadas con romero o una ensalada fresca de rúcula y tomate cherry. El contraste entre la carne caliente y las guarniciones frescas crea una experiencia gastronómica equilibrada y memorable.
El momento de cortar el Tomahawk es todo un ritual: primero se separa la carne del hueso con un cuchillo afilado, y luego se corta en filetes gruesos que muestren el perfecto punto de cocción interior. Cada bocado ofrece una combinación de texturas: la costra crujiente exterior, la carne jugosa y rosada, y la grasa intramuscular que se derrite aportando untuosidad y sabor. Es un plato ideal para ocasiones especiales donde se busca impresionar y compartir una experiencia culinaria única.
Finalmente, es importante dejar reposar la carne unos minutos después de la cocción para que los jugos se redistribuyan uniformemente. Este paso crucial asegura que cada corte sea jugoso y tierno, y permite que los sabores se integren completamente. El Tomahawk a la barbacoa no es solo una comida, es una celebración de la buena carne y del arte de la parrilla, perfecta para crear recuerdos inolvidables alrededor de la mesa.
Mezcla pan rallado fino con perejil, tomillo, romero y ajo en polvo. Después del sellado, unta la carne con mostaza Dijon y cubre con la mezcla de hierbas antes de la cocción indirecta.
Para días de lluvia, sella la carne en una sartén de hierro fundido y termina la cocción en horno precalentado a 180°C hasta alcanzar la temperatura deseada.
Sustituye la marinada por una mezcla de chimichurri: perejil, orégano, ajo, vinagre de vino tinto, aceite de oliva y pimentón ahumado.
Guarda las sobras de carne en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, coloca en horno precalentado a 160°C durante 10-15 minutos o hasta que se caliente, evitando el microondas que seca la carne.
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