Tomates cherry ahumados con hierbas, listos en 20 minutos

Si alguna vez te quedó regular, seguramente fue por no usar la zona de cocción indirecta. Si los tomates reciben fuego directo, se queman por fuera antes de ablandarse por dentro. El truco está en precalentar la barbacoa a fuego medio-alto (unos 200°C) y colocar el carbón o encender solo un quemador a un lado. Los tomates van en la zona sin fuego directo, sobre una bandeja o papel de aluminio doblado para que no se caigan.
Para que se impregnen bien, mézclalos en un bol con los dientes de ajo enteros, las hierbas deshojadas, la sal, la pimienta y la mayor parte del aceite de oliva. Usa tomates cherry bien secos tras lavarlos; si llevan mucha agua, soltarán demasiado jugo y no se caramelizarán.
Una vez en la parrilla, tapa la barbacoa y déjalos cocinar sin tocarlos demasiado. Solo debes removerlos suavemente una vez, a la mitad del tiempo. En total, necesitarán unos 15-20 minutos. Están listos cuando los notes tiernos, con la piel arrugada y ligeramente tostada. Si los pinchas con un tenedor, deben ceder pero no deshacerse.
Al sacarlos, pásalos a una fuente con cuidado y aprovecha para rociar el aceite de oliva virgen extra restante. Este último chorro en frío potencia mucho el sabor. Decora con la albahaca fresca y sirve al momento. Si los preparas con antelación, también están ricos tibios o a temperatura ambiente.
Un error común es moverlos constantemente. Déjalos tranquilos para que desarrollen esa caramelización en la base. Si no tienes romero o tomillo fresco, usa una cucharadita de las secas, pero añádelas al bol con el aceite para que se rehidraten. Y si te sobra, el jugo que sueltan los tomates con el aceite es una salsa increíble para mojar pan o aliñar una pasta.
Añade trozos de queso de cabra fresco sobre los tomates calientes al servir, se derretirá ligeramente creando una salsa cremosa
Añade una pizca de copos de chile o guindilla seca a la mezcla antes de asar para un toque picante
Rocía con un chorrito de reducción de vinagre balsámico al final para un contraste agridulce
Guarda los tomates asados en un recipiente hermético en el refrigerador. Pueden servirse fríos o recalentarse suavemente en una sartén. El aceite se solidificará en frío, pero volverá a su estado líquido a temperatura ambiente.
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23 de febrero de 2026
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