Tomates cherry ahumados con hierbas aromáticas y aceite de oliva

Los tomates asados a la barbacoa son una guarnición excepcional que combina la dulzura natural del tomate cherry con el sabor ahumado característico de la parrilla. Esta preparación tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde el tomate es un ingrediente fundamental, pero con el toque especial que aporta la cocción a la brasa. La técnica de asar tomates a la barbacoa realza su sabor natural, concentrando sus azúcares y creando una textura carnosa en el interior mientras la piel se carameliza ligeramente.
El resultado es un plato versátil que puede acompañar desde carnes a la parrilla hasta pescados o incluso servirse sobre una tostada de pan rústico. Los tomates adquieren una textura tierna pero firme, con un jugo concentrado que se mezcla perfectamente con el aceite de oliva y las hierbas aromáticas. El humo de la barbacoa impregna cada bocado, creando una experiencia sensorial única que recuerda a las cocinas al aire libre del verano.
Para prepararlos correctamente, es importante seleccionar tomates cherry maduros pero firmes, que mantengan su estructura durante la cocción. La combinación de hierbas como el romero y el tomillo aporta notas terrosas que complementan la acidez natural del tomate, mientras que el ajo añade profundidad de sabor. El aceite de oliva virgen extra no solo ayuda en la cocción, sino que también crea una salsa deliciosa con los jugos liberados.
En cuanto a la presentación, estos tomates se sirven mejor directamente de la parrilla, aún calientes, espolvoreados con sal marina gruesa y unas hojas frescas de albahaca. Pueden presentarse en una fuente de cerámica rústica o directamente sobre una tabla de madera, acompañados del aceite aromatizado que se forma en el fondo. La combinación de colores rojo brillante, verde de las hierbas y el dorado del aceite crea un plato visualmente atractivo.
Esta guarnición es perfecta para cualquier comida al aire libre, desde barbacoas familiares hasta cenas más formales en el jardín. Su preparación es sencilla pero el resultado parece gourmet, lo que la convierte en una opción ideal tanto para cocineros principiantes como experimentados. Los tomates asados también pueden prepararse con anticipación y servirse a temperatura ambiente, lo que los hace aún más versátiles.
Un consejo importante es no mover los tomates demasiado durante la cocción para que desarrollen una buena caramelización en la parte que toca la parrilla. También es recomendable usar una parrilla bien caliente pero no con llamas directas, para evitar que se quemen antes de cocinarse por dentro. Con estos simples cuidados, obtendrás una guarnición que robará el protagonismo en cualquier mesa.
Añade trozos de queso de cabra fresco sobre los tomates calientes al servir, se derretirá ligeramente creando una salsa cremosa
Añade una pizca de copos de chile o guindilla seca a la mezcla antes de asar para un toque picante
Rocía con un chorrito de reducción de vinagre balsámico al final para un contraste agridulce
Guarda los tomates asados en un recipiente hermético en el refrigerador. Pueden servirse fríos o recalentarse suavemente en una sartén. El aceite se solidificará en frío, pero volverá a su estado líquido a temperatura ambiente.
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