Postre tradicional andaluz con un toque moderno

La torrija es un postre tradicional español que encuentra su máxima expresión en la cocina andaluza durante la Semana Santa. Este dulce, originario de las cocinas conventuales del siglo XV, se preparaba para aprovechar el pan duro y celebrar la Pascua. Con el tiempo, se ha convertido en un símbolo de la gastronomía primaveral española, especialmente en Andalucía donde cada familia guarda su receta secreta.
Nuestra versión reinventa la torrija clásica añadiendo una capa crujiente de caramelo que contrasta maravillosamente con la textura esponjosa del interior. El pan, empapado en una mezcla aromática de leche, canela y limón, se fríe hasta dorarse y luego se carameliza con azúcar para crear esa capa cristalina tan característica. El resultado es un equilibrio perfecto entre lo tradicional y lo innovador.
La textura es un verdadero placer sensorial: exterior crujiente y caramelizado que se rompe al primer bocado, revelando un interior tierno y esponjoso impregnado de los aromas cítricos y especiados. El contraste de temperaturas al servirlo con helado de vainilla crea una experiencia gastronómica memorable donde lo caliente y lo frío se funden en el paladar.
Para la presentación, recomendamos colocar una torrija en el centro del plato, acompañada de una bola generosa de helado de vainilla artesanal. Se puede decorar con unas hojas de menta fresca y un hilillo de miel o sirope de caramelo. En Andalucía, es común espolvorear un poco de canela molida por encima para realzar los aromas.
Este postre es ideal para compartir en reuniones familiares o como broche final de una comida especial. Su elaboración requiere cierta paciencia, pero el resultado merece cada minuto invertido. La clave está en el reposo del pan en la leche aromatizada y en el control preciso de la temperatura durante la caramelización
Para una experiencia auténticamente andaluza, sirve las torrijas inmediatamente después de caramelizarlas, cuando aún están calientes y el caramelo conserva su textura crujiente. Acompaña con un vasito de vino dulce o, siguiendo la tradición más purista, con un café solo bien cargado que corte la dulzura del postre.
Añade 50g de cacao en polvo a la leche aromatizada y sirve con helado de chocolate
Acompaña las torrijas con una compota de frutos rojos caliente en lugar de helado
Utiliza pan sin gluten y asegúrate de que todos los ingredientes sean aptos para celíacos
Guarda las torrijas sin caramelizar en un recipiente hermético en la nevera. Calienta en el horno a 160°C durante 5 minutos antes de caramelizar y servir. No congelar.
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