Una tortilla cremosa y sabrosa con cebolla caramelizada y queso cheddar derretido

La tortilla de cebolla y cheddar es una deliciosa opción para empezar el día con energía. Este plato combina la suavidad de los huevos con la dulzura de la cebolla caramelizada y el intenso sabor del queso cheddar derretido, creando una textura cremosa y un sabor reconfortante que despierta los sentidos por la mañana.
Originaria de la tradición culinaria americana, esta tortilla ha evolucionado desde los sencillos desayunos campestres hasta convertirse en un clásico de los brunchs modernos. La técnica de caramelizar la cebolla lentamente permite que sus azúcares naturales se desarrollen, aportando una profundidad de sabor que contrasta perfectamente con la salinidad del queso.
La textura es fundamental en esta preparación: los huevos deben quedar tiernos pero completamente cocidos, con el queso cheddar fundiéndose en su interior y creando hilos dorados al servir. La cebolla caramelizada añade una nota dulce y suave que equilibra la intensidad del queso, mientras que un toque de pimienta negra recién molida completa el perfil de sabores.
Para la presentación, se recomienda servir la tortilla inmediatamente después de cocinarla, doblada elegantemente sobre sí misma para mostrar su interior cremoso. Acompañar con unas hojas de perejil fresco picado o cebollino aporta un toque de color y frescura. También puede decorarse con unas rodajas finas de cebolla morada cruda para añadir textura crujiente y un contraste visual atractivo.
Esta tortilla es versátil y puede adaptarse a diferentes gustos: para quienes prefieren menos grasa, puede usarse queso cheddar bajo en grasa y cocinar con spray de aceite en lugar de mantequilla. También admite la adición de otros ingredientes como pimientos asados, espinacas frescas o jamón cocido para crear variaciones personalizadas.
Ideal para mañanas ocupadas, esta receta requiere pocos ingredientes y se prepara en menos de 30 minutos. Su combinación de proteínas de alta calidad y carbohidratos complejos de la cebolla proporciona energía sostenida para toda la mañana, convirtiéndola en una opción nutritiva y satisfactoria para el desayuno o brunch.
Añadir 50g de bacon cortado en trozos pequeños y dorado antes de agregar la cebolla.
Incorporar un puñado de espinacas frescas lavadas junto con la cebolla durante los últimos 2 minutos de cocción.
Añadir una pizca de pimentón picante o unas gotas de salsa picante a la mezcla de huevos.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Recalentar en sartén a fuego bajo o en microondas a potencia media durante 30-45 segundos.
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