Un clásico reinventado como aperitivo perfecto para compartir

La tortilla española es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española, pero en esta versión la hemos transformado en un aperitivo elegante y fácil de compartir. Al cortarla en cubos perfectos, se convierte en un bocado ideal para fiestas, reuniones o como entrante sofisticado. La combinación de patatas tiernas y cebolla caramelizada envueltas en huevo cremoso crea una textura irresistible que se derrite en la boca.
Esta reinterpretación mantiene todo el sabor tradicional de la tortilla española clásica, pero con una presentación moderna que facilita su consumo. Los cubos permiten servirla de forma ordenada y estética, perfecta para acompañar con salsas o simplemente disfrutar solos. La clave está en conseguir el punto justo de cocción del huevo, ni demasiado seco ni demasiado líquido, para que los cubos mantengan su forma sin desmoronarse.
El proceso de caramelización de la cebolla es fundamental para aportar ese toque dulce que contrasta con la salinidad de las patatas. Al freír las patatas en aceite de oliva, estas absorben el sabor mediterráneo que caracteriza a este plato. La textura final debe ser cremosa por dentro y ligeramente dorada por fuera, creando un equilibrio perfecto entre suavidad y estructura.
Para presentar estos cubos de tortilla, se recomienda disponerlos en una bandeja amplia formando un patrón geométrico, acompañados de palillos para facilitar su consumo. Se pueden decorar con hojas de perejil fresco o unas gotas de alioli por encima. Esta presentación transforma un plato humilde en una opción gourmet ideal para cualquier ocasión especial.
La versatilidad de este aperitivo permite adaptarlo a diferentes preferencias dietéticas, aunque su sabor tradicional sigue siendo el protagonista. Es importante dejar reposar la tortilla antes de cortarla para que los sabores se integren y la textura se asiente, garantizando cubos perfectamente definidos que impresionarán a tus invitados.
Añade un pimiento rojo asado y cortado en tiras a la mezcla de patatas y cebolla para un toque dulce y colorido
Sustituye los huevos por una mezcla de harina de garbanzo y agua (para 8 huevos: 240g de harina de garbanzo + 480ml de agua), y añade cúrcuma para el color
Guardar los cubos de tortilla en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. No congelar, ya que la textura del huevo se alteraría.
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