Tortillas suaves y flexibles perfectas para tacos, burritos y quesadillas

Las tortillas de trigo son un elemento fundamental de la cocina mexicana, especialmente en el norte del país donde se consumen más que las de maíz. Estas tortillas suaves y flexibles tienen su origen en la fusión de las tradiciones indígenas con los ingredientes traídos por los españoles, dando lugar a un alimento versátil que se ha convertido en base de innumerables platillos como los tacos, burritos, quesadillas y enchiladas.
La textura de estas tortillas caseras es incomparable con las comerciales: son más suaves, flexibles y con un sabor a trigo recién hecho que realza cualquier relleno. Al prepararlas en casa, controlamos el grosor y el tamaño, pudiendo hacerlas más delgadas para tacos o más gruesas para burritos. El proceso de amasado desarrolla el gluten necesario para que sean elásticas y no se rompan al doblarlas.
El sabor es sutilmente a trigo, ligeramente tostado cuando se cocinan en el comal, con notas terrosas que complementan perfectamente carnes, vegetales y salsas. La manteca de cerdo tradicional aporta un sabor auténtico y ayuda a que las tortillas queden tiernas, aunque se puede sustituir por aceite vegetal para una versión vegetariana estricta.
Para la presentación, lo ideal es mantenerlas calientes en un tortillero forrado con un paño de cocina limpio, que las mantendrá suaves y flexibles durante horas. Se pueden servir en una canasta de mimbre tradicional o apiladas en un plato, acompañadas de los ingredientes para que cada comensal arme sus propios tacos.
Un consejo importante es dejar reposar la masa el tiempo suficiente para que el gluten se relaje, lo que facilitará el estirado y evitará que las tortillas se encojan al cocinarse. También es crucial cocinarlas a la temperatura correcta: el comal debe estar caliente pero no humeante, para que se cocinen por dentro sin quemarse por fuera.
Estas tortillas son perfectas para congelar, por lo que puedes hacer una gran cantidad y tener siempre a mano para comidas rápidas. Simplemente sepáralas con papel encerado antes de congelar y descongélalas a temperatura ambiente o directamente en el comal cuando las necesites.
Sustituye la mitad de la harina blanca por harina integral de trigo para obtener tortillas más nutritivas y con más fibra.
Reemplaza la manteca de cerdo por 80 ml de aceite vegetal para una versión vegetariana estricta.
Añade 2 cucharadas de cilantro picado o perejil a la masa para tortillas aromáticas.
Una vez frías, guárdalas en una bolsa hermética en el refrigerador hasta 3 días. Para congelar, separa con papel encerado y congela hasta 3 meses. Descongela a temperatura ambiente o calienta directamente en el comal.
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