Aprovecha el pan del día anterior con un toque de anís

El secreto para que salga bien está en el tiempo de remojo del pan. Si lo sumerges menos de 2-3 minutos por lado, el interior quedará seco; si te pasas, la rebanada se deshará al cocinarla. Presiona ligeramente para que absorba bien la mezcla de huevo, leche y nata.
Para que el anís no quede en grumos, muele bien las semillas e intégralas completamente al batir la mezcla con el azúcar. Si no tienes anís, puedes usar canela, pero el sabor será distinto.
Calienta la sartén a fuego medio y añade la mantequilla con un chorrito de aceite. Esto evita que la mantequilla se queme. Cocina las rebanadas cuando la mantequilla haga espuma, pero antes de que se dore. No llenes la sartén; deja espacio para que se doren bien.
Sírvelas inmediatamente, tras ponerlas sobre papel de cocina para quitar el exceso de grasa. Así conservan el exterior crujiente. El azúcar glas espolvoréalo en el momento, o se derretirá y perderá el efecto.
Antes de cocinar las tostadas, carameliza rodajas de plátano o manzana en la sartén con mantequilla y azúcar moreno. Sirve las tostadas sobre las frutas caramelizadas.
Sustituye la leche y la nata por bebida vegetal de almendras o avena, y usa margarina vegetal en lugar de mantequilla.
Omite el azúcar y el anís, y añade a la mezcla hierbas frescas picadas (perejil, cebollino) y queso rallado. Sirve con huevos revueltos o aguacate.
Las tostadas francesas cocidas se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 24 horas. Recalentar en una sartén a fuego medio o en el horno a 180°C durante 5-7 minutos para recuperar la textura crujiente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.