Un clásico de la alta cocina francesa que combina carne premium con ingredientes de lujo

El Tournedó Rossini es una creación culinaria que rinde homenaje al famoso compositor italiano Gioachino Rossini, quien era conocido por su amor por la buena comida. Este plato fue creado en el siglo XIX por el chef francés Auguste Escoffier y rápidamente se convirtió en un símbolo de la alta cocina francesa. La combinación de filete de ternera, foie gras y trufa negra representa la máxima expresión del lujo gastronómico, reservado tradicionalmente para ocasiones especiales y celebraciones importantes.
El sabor del Tournedó Rossini es una sinfonía de texturas y sabores intensos. La ternera, cocinada al punto justo, aporta su jugosidad y sabor carnoso, mientras que el foie gras añade una cremosidad untuosa y un sabor rico y profundo. La trufa negra, con su aroma terroso y distintivo, eleva el conjunto a otro nivel, creando una experiencia sensorial única. La reducción de vino de Madeira aporta un toque dulce y complejo que armoniza todos los elementos.
La textura es fundamental en este plato: la ternera debe estar tierna pero firme, el foie gras debe derretirse en la boca, y la trufa debe ofrecer un ligero crujido. La salsa debe ser sedosa y brillante, capaz de cubrir cada ingrediente sin apabullarlo. La presentación tradicional incluye una rebanada de pan tostado como base, aunque algunas versiones modernas prescinden de ella para un resultado más ligero.
Para la presentación, se recomienda servir en platos individuales precalentados, colocando primero el pan tostado, luego el tournedó, coronado con la lámina de foie gras y finalmente las láminas de trufa. La salsa se vierte alrededor, nunca sobre los ingredientes principales, para mantener las texturas diferenciadas. Se puede acompañar con verduras al vapor o una guarnición de patatas trufadas para complementar el plato.
Este plato requiere ingredientes de la más alta calidad y una técnica precisa en la cocción. La ternera debe ser de primera calidad, preferiblemente de raza Angus o Wagyu, y el foie gras debe ser fresco y de origen certificado. La trufa negra, aunque costosa, es imprescindible para lograr el auténtico sabor del Tournedó Rossini.
Aunque es un plato complejo, el resultado justifica el esfuerzo. Es ideal para impresionar en cenas románticas, aniversarios o celebraciones especiales donde se busca crear una experiencia gastronómica memorable. Cada bocado transporta al comensal a los restaurantes más exclusivos de París, haciendo de esta preparación un verdadero homenaje a la tradición culinaria francesa.
Sustituye el vino de Madeira por oporto para una salsa más dulce y afrutada
Sustituye el pan tostado por una base de puré de patatas con trufa
Guardar los ingredientes por separado en recipientes herméticos. La carne cocinada no debe refrigerarse más de 24 horas. No congelar.
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