Plato tradicional de montaña con col, patata y panceta

El Trinxat de la Cerdanya es un plato tradicional de la cocina pirenaica catalana, originario de la comarca de la Cerdanya. Su nombre proviene del verbo catalán 'trinxar', que significa triturar o desmenuzar, haciendo referencia a la forma en que se preparan sus ingredientes principales. Este reconfortante plato de montaña nació como alimento de pastores y agricultores, aprovechando los productos básicos de la zona: col, patatas y tocino o panceta.
La combinación de sabores es sencilla pero profundamente satisfactoria. La col cocida aporta un sabor dulce y terroso, mientras que las patatas proporcionan cremosidad y cuerpo al conjunto. La panceta o tocino añade ese toque salado y ahumado que eleva el plato, creando un contraste perfecto con la suavidad de las verduras. La textura final es una mezcla entre puré y tortilla, con trozos crujientes de panceta que añaden interés a cada bocado.
Tradicionalmente se sirve en forma de torta o disco, dorado por ambos lados en la sartén hasta conseguir una costra crujiente exterior que contrasta con el interior cremoso. La presentación clásica incluye una corona de panceta crujiente alrededor y se acompaña con una ensalada verde para equilibrar la riqueza del plato. En algunos restaurantes de la zona lo sirven con un huevo frito encima, que al romperse baña el trinxat con su yema cremosa.
Este plato es especialmente popular durante los meses fríos de invierno, cuando las temperaturas en los Pirineos descienden considerablemente. Su preparación es sencilla pero requiere paciencia para conseguir el punto perfecto de cocción de la col y el dorado uniforme. Muchas familias cerdanas tienen su propia versión, transmitida de generación en generación, lo que convierte al trinxat en un verdadero símbolo de la gastronomía local.
Para conseguir el auténtico sabor del Trinxat de la Cerdanya, es fundamental utilizar col fresca de temporada y patatas de buena calidad. La panceta debe ser de cerdo ibérico si es posible, ya que aporta un sabor más intenso y aromático. El secreto está en cocinar a fuego lento para que todos los sabores se integren perfectamente, sin prisas, como manda la tradición de la cocina de montaña.
En cuanto a consejos de presentación, se recomienda servir el trinxat directamente de la sartén a la mesa, manteniendo su calor característico. Se puede decorar con unas hojas de perejil fresco picado y acompañar con pan rústico para mojar en los jugos. Es un plato que mejora si se deja reposar unos minutos antes de servir, permitiendo que los sabores se asienten y se integren aún más.
Sustituye la panceta por setas salteadas o tofu ahumado para una versión sin carne.
Añade queso rallado (Idiazábal o similar) a la mezcla antes de formar las tortas para un toque cremoso.
Sustituye la col verde por coliflor para una variación diferente pero igualmente deliciosa.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, dorar en sartén con un poco de aceite.
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