Filetes de trucha crujientes con espinacas salteadas al vino blanco

La clave de esta receta está en secar muy bien los filetes de trucha con papel de cocina antes de sazonarlos. Si la piel está húmeda, no se dorará bien y puede pegarse a la sartén. El otro punto crítico es escurrir las espinacas tras lavarlas; si van mojadas al fuego, acabarás cociéndolas en su propio agua en lugar de saltearlas.
Para las espinacas, empieza pochando la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente, sin que llegue a dorarse. Añade el ajo solo al final, para que no se queme y amargue. Cuando incorpores las espinacas, el volumen asusta, pero se reducen rápido. Remueve constantemente y añade el comino y el vino blanco. Deja que el vino reduzca y se evapore el alcohol, unos 2-3 minutos. Así las espinacas quedarán sabrosas, no aguadas.
Con la trucha, la sartén y el aceite deben estar bien calientes antes de poner los filetes. Usa fuego medio-alto y colócalos con la piel hacia abajo. No los toques hasta que hayan pasado los 3-4 minutos; así la piel se sellará y se soltarán solos al darles la vuelta. Si los mueves antes, se romperán. Cocina el otro lado solo 2-3 minutos; la trucha se hace rápido y si te pasas, se seca.
El toque final es sencillo pero marca la diferencia: baja el fuego, añade el ajo laminado y en 30 segundos estará fragante. Luego vierte el zumo de limón y espolvorea el perejil. Deja que los sabores se integren un minuto, pero no más, o el pescado se seguirá cociendo. Sirve la trucha sobre las espinacas al momento, para que la piel crujiente no se reblandezca.
Si no encuentras trucha, lubina o dorada funcionan bien. Para las espinacas, el comino es clave, pero si no te gusta, puedes omitirlo. Si el vino blanco se te ha acabado, un chorrito de caldo de pescado o simplemente un poco más de limón al final pueden salvarte. Este plato no mejora al recalentarlo, así que sírvelo y disfrútalo recién hecho.
Añadir tomates cherry cortados por la mitad a las espinacas durante el salteado para un toque de acidez y color
Incorporar aceitunas negras deshuesadas y alcaparras a las espinacas para intensificar el sabor mediterráneo
Añadir 100 ml de nata para cocinar a las espinacas al final del salteado para una textura más cremosa
Guardar la trucha y las espinacas por separado en recipientes herméticos. Consumir dentro de las 24 horas. No se recomienda congelar.
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23 de febrero de 2026
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