Trucha jugosa con salsa de perejil y ajo, sobre espinacas salteadas

Para evitar los fallos más comunes, fíjate en el punto de la harina cuando hagas la salsa. Después de sofreír el ajo, añade la cucharada de harina y cocínala removiendo bien durante 1 minuto. Esto elimina el sabor a crudo y evita que la salsa quede con grumos o pegajosa. Si la saltas, la textura final no será la correcta.
Con la trucha, el secreto está en la primera parte. Sécala muy bien con papel de cocina antes de sazonarla y pasarla ligeramente por harina. Esto es clave para que se forme una costra dorada y no se pegue. Dórala a fuego medio-alto, pero solo 3-4 minutos por lado. Debe quedar dorada por fuera, pero no completamente hecha por dentro, porque terminará de cocerse en la salsa. Si la cocinas del todo ahora, al final se te pasará y quedará seca.
Para la salsa verde, usa un vino blanco seco y deja que reduzca a la mitad después de añadirlo. Esos minutos de ebullición suave son los que concentran el sabor y eliminan el alcohol. Luego, añade el caldo y el perejil fresco bien picado. Cocina a fuego medio unos 10 minutos, el tiempo justo para que espese ligeramente sin que el perejil pierda todo su color y frescura.
Las espinacas van aparte y rápido. Sofríe el ajo laminado hasta que esté dorado, añade las hojas (que deben estar bien lavadas y escurridas) y saltea a fuego fuerte 2-3 minutos, solo hasta que se marchiten. Añade el zumo de limón al final, fuera del fuego, para que mantenga su acidez. Si las cueces demasiado, soltarán mucha agua y quedarán blandas.
El montaje final es sencillo, pero tiene un orden: primero las espinacas en el plato, luego la trucha encima y se baña todo con la salsa bien caliente. Sirve inmediatamente para que la piel de la trucha no se ablande. Si no tienes caldo de pescado, puedes usar caldo de verduras, aunque el sabor será un poco menos profundo.
En lugar de freír, puedes hornear la trucha a 200°C durante 15-20 minutos y servir con la salsa verde por separado.
Sustituye las espinacas por acelgas, grelos o judías verdes salteadas.
Añade unas hojas de albahaca fresca a la salsa verde para un toque italiano.
Guardar la trucha, la salsa y las espinacas por separado en recipientes herméticos. Recalentar la salsa y las espinacas suavemente, y la trucha en el horno a baja temperatura para evitar que se seque.
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23 de febrero de 2026
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