Un clásico de la cocina balear con berenjenas, pimientos y patatas

El Tumbet Mallorquín es un plato tradicional de las Islas Baleares que representa la esencia de la cocina mediterránea. Originario de Mallorca, este guiso de verduras se prepara desde hace siglos aprovechando los productos de la huerta local durante los meses de verano. Su nombre proviene del verbo mallorquín 'tumbar', que significa 'volcar' o 'dar la vuelta', haciendo referencia a la forma en que se sirve el plato una vez cocinado.
Este plato destaca por su combinación de texturas: las berenjenas se vuelven tiernas y cremosas, los pimientos mantienen un punto crujiente y las patatas aportan solidez al conjunto. El sofrito de tomate y ajo envuelve todas las verduras con un sabor intenso y aromático que recuerda al sol mediterráneo. Cada bocado es una explosión de sabores donde se equilibran perfectamente lo dulce de los pimientos con el ligero amargor de las berenjenas.
La preparación del Tumbet requiere paciencia, ya que cada verdura se fríe por separado para conseguir la textura perfecta. Esta técnica tradicional asegura que cada ingrediente conserve su carácter individual mientras se integra armoniosamente en el conjunto. El resultado final es un plato colorido y vibrante que parece una pintura de colores otoñales en el plato.
Para la presentación, se recomienda servir el Tumbet en una fuente de barro o cerámica típica mallorquina, apilando las capas de verduras de forma ordenada. La salsa de tomate debe cubrir parcialmente las verduras, dejando ver los diferentes colores. Tradicionalmente se acompaña con pan payés para mojar en la salsa, aunque también puede servirse como guarnición de carnes o pescados.
Este plato es especialmente popular durante los meses de verano, cuando las verduras están en su punto óptimo de maduración. Muchas familias mallorquinas lo preparan para celebraciones familiares y comidas al aire libre, ya que sabe aún mejor al día siguiente cuando los sabores se han integrado completamente.
Un consejo importante es utilizar aceite de oliva virgen extra de calidad, ya que es el alma de este plato. El aceite no solo sirve para freír las verduras, sino que también impregna todo el conjunto con su sabor característico. Para los amantes del ajo, se puede aumentar la cantidad según el gusto personal.
Añade huevos escalfados o fritos sobre el Tumbet al servir para una versión más completa
Incorpora trozos de butifarra o sobrasada entre las capas de verduras para una versión no vegetariana
Sustituye el calabacín por calabaza y añade unas aceitunas negras para un toque diferente
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el horno o microondas antes de servir.
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