Salsa de yogur y pepino, fresca y sin aguarse.

Para que quede de diez, empieza por exprimir el pepino rallado con un paño. Es el paso que más gente se salta y el que arruina la textura. Si queda agua, el yogur se diluye y pierde toda su cremosidad. Rállalo, sálalo ligeramente y déjalo en un colador 15 minutos, pero no te quedes ahí: después, envuélvelo y apriétalo con fuerza. Verás la cantidad de líquido que suelta.
Usa yogur griego natural de verdad, no uno normal colado. Su densidad es clave. Para el ajo, pícalo lo más fino que puedas, así se integra y no te encuentras trozos crudos. Si no tienes eneldo fresco, puedes usar seco, pero con una cucharada es suficiente, ya que es más potente.
Mezcla todo con suavidad, solo para integrar. Prueba y ajusta la sal en este momento. Luego, el reposo en nevera es obligatorio. Tápalo y déjalo al menos 1 hora. Este tiempo no es decorativo: el ajo suaviza su sabor y perfuma toda la mezcla, redondeando los sabores. Si lo sirves al momento, notarás la diferencia.
Se conserva bien 2-3 días en la nevera. Si suelta un poco de líquido, simplemente remuévelo. Al servir, un chorrito final de aceite de oliva virgen extra por encima le da el toque perfecto.
Sustituir la menta por hierbabuena fresca para un aroma más intenso y refrescante.
Añadir una pizca de pimentón picante o unas gotas de salsa picante para quienes prefieren un toque picante.
Usar yogur de soja natural sin azúcar en lugar de yogur griego para una versión completamente vegetal.
Conservar en un recipiente hermético en la nevera. Consumir dentro de los 3 días. No congelar, ya que el yogur puede separarse al descongelar.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.