Una sopa japonesa reconfortante con fideos udon, pollo tierno y verduras frescas

El shabu-shabu es un plato tradicional japonés que se originó en el siglo XX, inspirado en el hot pot mongol. Su nombre proviene del sonido "shabu-shabu" que hace la carne al ser sumergida y agitada en el caldo hirviendo. Esta versión con udon y pollo es una adaptación moderna que combina la esencia del shabu-shabu tradicional con la textura masticable de los fideos udon.
El caldo dashi, base fundamental de esta preparación, se elabora con kombu y katsuobushi, ofreciendo un sabor umami profundo y delicado que realza los ingredientes sin enmascararlos. La col china aporta un toque fresco y crujiente, mientras que el pollo se cocina rápidamente en el caldo caliente, conservando su jugosidad y ternura.
La experiencia de comer shabu-shabu es interactiva y social, donde cada comensal cocina sus propios ingredientes en la olla compartida. Los fideos udon, con su textura suave y masticable, absorben los sabores del caldo y crean una base sustanciosa para el plato. La salsa ponzu y el goma dare (sésamo) proporcionan contrastes ácidos y cremosos que complementan perfectamente.
Para la presentación, se recomienda servir todos los ingredientes crudos en platos separados alrededor de la olla central, creando una disposición colorida y atractiva. El caldo debe mantenerse a fuego medio para que siga hirviendo suavemente durante la comida. Los comensales pueden sumergir cada ingrediente durante 15-30 segundos, dependiendo de su preferencia de cocción.
Este plato es ideal para reuniones familiares o cenas con amigos, ya que fomenta la conversación y la interacción alrededor de la comida. La combinación de proteínas, verduras y carbohidratos lo convierte en una comida completa y equilibrada. Durante el invierno, el shabu-shabu proporciona calor y confort, mientras que en verano puede disfrutarse con un caldo más ligero.
Para el toque final, se puede añadir un huevo crudo batido como salsa adicional, una práctica común en Japón que añade cremosidad y riqueza al plato. Las setas shiitake aportan su característico sabor terroso, mientras que el puerro proporciona un toque picante y fresco que equilibra la dulzura de la col china.
Sustituye el pollo por láminas finas de ternera (como en el shabu-shabu tradicional). La ternera se cocina aún más rápido que el pollo.
Omite el pollo y añade tofu firme en cubos, más setas y verduras como bok choy y brotes de soja.
Añade una cucharadita de pasta de chile coreano (gochujang) o unas rodajas de chile al caldo para un toque picante.
Guarda los ingredientes crudos por separado en recipientes herméticos. El caldo puede guardarse en un recipiente aparte. Consume dentro de 2 días. Los fideos cocidos se conservan mejor separados del caldo.
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