Entrante refrescante y elegante para días calurosos

Estos vasitos de pasta fría con calabacín y hierbas representan la esencia de la cocina mediterránea en su versión más fresca y ligera. Se trata de un plato que nace de la tradición italiana de las ensaladas de pasta, pero reinterpretado con un toque moderno y elegante que lo convierte en el entrante perfecto para cualquier ocasión especial.
La combinación de pasta al dente con calabacín ligeramente salteado crea una textura contrastante que resulta deliciosa al paladar. El calabacín aporta una suavidad vegetal que se complementa perfectamente con la firmeza de la pasta, mientras que las hierbas frescas -albahaca, menta y perejil- aportan aromas intensos y notas verdes que despiertan los sentidos.
El aliño a base de aceite de oliva virgen extra, limón y mostaza de Dijon crea una emulsión ligera pero llena de sabor que impregna cada ingrediente sin resultar pesada. El queso parmesano añade un toque umami y salado que equilibra la frescura de las verduras, mientras que los piñones tostados aportan un crujido sorprendente en cada bocado.
La presentación en vasitos individuales no solo es visualmente atractiva, sino que también permite un servicio práctico y elegante. Se recomienda servir bien frío, directamente desde la nevera, para maximizar el efecto refrescante. Para una presentación aún más especial, se pueden decorar los vasitos con una hoja de albahaca fresca y una rodaja fina de limón en el borde.
Este plato es ideal para preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican mientras reposa en la nevera. La versatilidad de la receta permite adaptarla según las hierbas de temporada disponibles, convirtiéndola en un recurso indispensable para cualquier anfitrión que busque impresionar con poco esfuerzo.
El equilibrio entre lo fresco y lo sabroso, lo crujiente y lo suave, lo simple y lo sofisticado, hace de estos vasitos de pasta fría una opción ganadora para cualquier menú estival. Es un plato que respeta la calidad de los ingredientes y celebra los sabores puros de la cocina mediterránea.
Añade 200g de pechuga de pollo a la plancha cortada en tiras para convertir el plato en un plato principal más completo.
Incorpora 150g de tomates cherry cortados por la mitad para añadir color y un toque de acidez natural.
Añade una pizca de copos de chile o un chorrito de salsa picante al aliño para los amantes del picante.
Conservar en recipiente hermético o en los vasitos tapados con film transparente en la nevera. Consumir preferentemente en 2 días.
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