Guarnición vibrante con salsa fresca, lista en 40 minutos

El truco que más ayuda en esta receta es cortar todas las verduras en piezas de tamaño similar. Si la berenjena y el calabacín son más grandes que los champiñones, unos se quemarán y otros quedarán crudos. Usa un cuchillo afilado y tómate tu tiempo en este primer paso; es la garantía de que todo se haga uniforme en el horno.
Otro punto clave es no amontonar las verduras en la bandeja. Necesitan espacio para que el calor circule y se doren, no que se cuezan al vapor. Si ves que no caben en una sola capa, usa dos bandejas y cambia su posición en el horno a mitad de cocción. Rocíalas bien con el aceite de oliva y sazona con generosidad, porque el horno atenúa los sabores.
Mientras se hornean, prepara el chimichurri. Deja que repose al menos 15 minutos para que los sabores del ajo, el vinagre y las hierbas se integren. Si lo prefieres menos intenso, puedes reducir la cantidad de ajo. Si no tienes vinagre de vino tinto, sirve el de manzana. La pimienta de cayena es opcional, pero le da un toque muy interesante.
Vigila el horno. El tiempo de 25-30 minutos es orientativo. Dales la vuelta a mitad de cocción y sácalas cuando estén tiernas y con los bordes ligeramente caramelizados. Si las verduras sueltan mucha agua, puedes terminar la cocción unos minutos con el grill para que se evapore y se doren.
Sirve las verduras calientes, recién salidas del horno, y añade el chimichurri en ese momento. La salsa fresca sobre el calor de las verduras crea un contraste perfecto. Si sobra, se conserva bien un par de días en la nevera, aunque las verduras perderán un poco de textura crujiente. El chimichurri aguanta perfectamente en un tarro de cristal.
Sustituye el perejil por cilantro fresco para un chimichurri con un sabor más cítrico y herbal, perfecto para acompañar platos con influencias mexicanas o tailandesas.
Añade 100g de queso feta desmenuzado sobre las verduras calientes justo antes de servir. El contraste entre el queso salado y las verduras dulces es delicioso.
Añade 400g de garbanzos cocidos a las verduras antes de hornear. Los garbanzos se dorarán y aportarán proteína vegetal, convirtiendo la guarnición en un plato principal completo.
Guarda las verduras y el chimichurri por separado en recipientes herméticos en la nevera. Las verduras se conservan mejor sin el chimichurri para mantener su textura. Para recalentar, calienta las verduras en el horno a 180°C durante 10-15 minutos o en una sartén a fuego medio, y añade el chimichurri fresco.
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23 de febrero de 2026
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