Una base versátil para sopas, caldos y guisos

Las verduras hervidas base son el fundamento culinario perfecto para numerosas preparaciones. Esta técnica ancestral permite extraer todo el sabor y nutrientes de las hortalizas, creando un caldo aromático y nutritivo que puede servir como base para sopas, guisos, salsas o incluso como líquido de cocción para arroces y pastas. La combinación de cebolla, zanahoria y apio, conocida como 'mirepoix' en la cocina francesa, forma el trío clásico que aporta dulzura, profundidad y aroma.
El proceso de cocción lenta permite que los azúcares naturales de las verduras se caramelicen ligeramente, desarrollando sabores complejos y equilibrados. La cebolla aporta dulzura y cuerpo, la zanahoria proporciona notas terrosas y color, mientras que el apio añade frescura y un toque herbáceo. El ajo, aunque opcional, intensifica el perfil aromático con su carácter distintivo.
La textura resultante es un caldo ligero pero con cuerpo, transparente pero lleno de sabor. Su versatilidad es infinita: puede servirse como consomé ligero, utilizarse para cocinar legumbres, enriquecer salsas o simplemente disfrutarse caliente con un poco de sal y pimienta. La clave está en la paciencia durante la cocción, permitiendo que los sabores se integren armoniosamente.
Para presentación, se recomienda colar cuidadosamente el caldo para obtener un líquido cristalino. Puede servirse en tazones individuales adornados con hierbas frescas como perejil o cilantro. Si se desea una versión más sustanciosa, las verduras cocidas pueden triturarse para crear una crema espesa y reconfortante.
Este preparado básico es fundamental en cualquier cocina, ya que permite reducir el uso de caldos industriales y controlar exactamente los ingredientes y la sal. Además, es una excelente manera de aprovechar restos de verduras que puedan estar en el refrigerador, promoviendo una cocina sostenible y económica.
El caldo de verduras base se conserva perfectamente en refrigeración o congelación, permitiendo tener siempre a mano un ingrediente de calidad para improvisar comidas deliciosas y nutritivas. Es especialmente valioso para dietas vegetarianas y veganas, proporcionando umami natural sin necesidad de productos animales.
Asa las verduras en el horno a 200°C durante 30 minutos antes de hervirlas para obtener un sabor más intenso y ahumado.
Añade un trozo de jengibre fresco, 2 cucharadas de salsa de soja y un poco de alga kombu durante la cocción para un caldo umami.
Incorpora 1-2 chiles secos o una cucharadita de copos de chile para darle un toque picante al caldo.
Refrigerar en recipiente hermético hasta 5 días. Congelar en porciones individuales en bolsas o recipientes aptos para congelador hasta 3 meses. Descongelar en refrigerador la noche anterior al uso.