Un plato asiático rápido, saludable y lleno de sabor

El Wok Pekín de col china con gambas y salsa hoisin es una deliciosa fusión de sabores orientales que combina la frescura de las verduras con el sabor umami de los mariscos. Este plato tiene sus raíces en la cocina cantonesa, donde el wok es el utensilio principal para crear platos rápidos y llenos de texturas contrastantes. La técnica de salteado a alta temperatura permite que los ingredientes mantengan su color, nutrientes y crujiente natural, mientras que la salsa hoisin aporta ese toque dulce y salado tan característico de la cocina china.
La col china, también conocida como bok choy, es una verdura fundamental en la gastronomía asiática que aporta un sutil sabor a mostaza y una textura crujiente que contrasta perfectamente con la suavidad de las gambas. Las gambas, por su parte, se cocinan rápidamente en el wok adquiriendo un delicioso sabor ahumado y una textura firme pero jugosa. La combinación de estos ingredientes con la salsa hoisin crea una armonía de sabores que va desde lo dulce hasta lo salado, pasando por notas umami y ligeramente picantes.
La presentación de este plato es clave para disfrutarlo al máximo. Se recomienda servir inmediatamente después de cocinar, cuando las verduras aún mantienen su crujiente y las gambas están en su punto perfecto. Se puede presentar en un plato hondo o directamente en el wok para mantener el calor, acompañado de arroz blanco al vapor que absorberá la deliciosa salsa. Decorar con semillas de sésamo tostadas y cebollino fresco picado añade un toque de color y textura final.
Este plato es ideal para quienes buscan una opción saludable y rápida de preparar, sin sacrificar sabor ni autenticidad. La versatilidad del wok permite que cada ingrediente se cocine en su justa medida, conservando sus propiedades y aportando diferentes texturas en cada bocado. Es una excelente manera de introducirse en la cocina asiática o de disfrutar de un plato reconfortante en cualquier momento.
Para los amantes de los sabores intensos, se puede ajustar la cantidad de salsa hoisin o añadir un toque de salsa de soja para mayor profundidad. La col china se puede complementar con otras verduras como pimientos, zanahorias o brotes de soja, aunque la versión clásica mantiene la simplicidad que la hace tan especial. La rapidez de preparación lo convierte en una opción perfecta para cenas entre semana cuando el tiempo es limitado pero se desea algo especial.
El equilibrio entre lo saludable y lo sabroso es lo que hace de este plato una joya de la cocina china moderna. Las gambas aportan proteínas de alta calidad, mientras que la col china es rica en vitaminas y minerales. La salsa hoisin, aunque contiene azúcar, se utiliza con moderación creando un glaseado ligero que realza los sabores naturales sin enmascararlos. Un plato que demuestra que la cocina saludable puede ser extraordinariamente deliciosa.
Sustituye las gambas por tofu firme cortado en cubos y salteado hasta dorar. Añade champiñones laminados para mayor sabor umami.
Usa pechuga de pollo cortada en tiras finas en lugar de gambas. Cocina el pollo primero hasta que esté completamente hecho antes de añadir las verduras.
Incorpora pimiento rojo en tiras, zanahoria en juliana y brotes de soja para un plato más colorido y nutritivo.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el microondas o en un wok/sartén a fuego medio antes de servir. No se recomienda congelar ya que las verduras perderían su textura crujiente.
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