Tortitas fritas de harina de maíz, crujientes y doradas

Los Yaniqueques son un plato emblemático de la República Dominicana, también conocidos como 'yaniqueques' o 'johnnycakes'. Estas tortitas fritas tienen sus raíces en la influencia culinaria taína y africana, adaptadas a través de los siglos para convertirse en un alimento básico de la cocina dominicana. Su nombre proviene de la pronunciación local de 'johnnycakes', un panecillo que los colonos ingleses llevaron al Caribe.
La textura de los yaniqueques es verdaderamente única: crujientes por fuera con un interior suave y ligeramente denso. El sabor predominante es el del maíz, con notas terrosas y un toque salado que los hace perfectamente adictivos. Cuando se fríen correctamente, adquieren un color dorado uniforme que es visualmente atractivo y promete una experiencia crujiente con cada bocado.
Tradicionalmente, los yaniqueques se sirven como acompañamiento de platos principales como el sancocho, el mofongo o el pescado frito. Sin embargo, también pueden disfrutarse solos, espolvoreados con un poco de sal o acompañados de salsa de ajo. Su versatilidad los convierte en un alimento perfecto para cualquier momento del día, desde el desayuno hasta la cena.
Para la presentación, se recomienda servirlos calientes recién salidos del aceite, colocados en una canasta forrada con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Pueden disponerse en forma circular o apilados, decorados con ramitas de cilantro o perejil fresco. En la mesa dominicana, los yaniqueques suelen compartirse en familia, pasándose de mano en mano mientras se disfruta de una comida casera.
Un consejo importante es mantener el aceite a temperatura constante para evitar que los yaniqueques absorban demasiado aceite y queden pesados. La masa debe tener la consistencia adecuada - ni demasiado líquida ni demasiado espesa - para que se esparza uniformemente en el aceite caliente. La tradición dicta que el mejor yaniqueque es aquel que tiene pequeños burbujeos en la superficie mientras se fríe.
Este plato representa la esencia de la cocina dominicana: sencilla, sabrosa y llena de historia. Cada bocado transporta a las calles de Santo Domingo, donde los vendedores ambulantes preparan estos deliciosos discos dorados que han alimentado generaciones de dominicanos y conquistado paladares alrededor del mundo.
Añadir 100g de queso rallado (cheddar o mozzarella) a la masa antes de agregar el agua.
Aumentar el azúcar a 2 cucharadas y añadir 1 cucharadita de canela en polvo a la masa.
Sustituir la harina de trigo por harina integral para una versión más saludable.
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, colocar en horno precalentado a 180°C durante 5 minutos o en sartén caliente sin aceite.
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