Deliciosos moluscos gallegos con un toque de limón y perejil

Las zamburiñas a la plancha son un clásico de la gastronomía gallega que destaca por su sencillez y sabor intenso. Este molusco bivalvo, también conocido como volandeira, se caracteriza por su carne tierna y delicada, con un sabor marino que evoca la frescura del Atlántico. Su preparación a la plancha realza sus cualidades naturales sin necesidad de complicadas elaboraciones, manteniendo toda la esencia del mar en cada bocado.
Originarias de las rías gallegas, las zamburiñas han sido durante siglos un alimento básico en la dieta costera de esta región. Los pescadores las recogen manualmente en fondos arenosos, donde se alimentan de plancton y pequeños organismos marinos que les confieren su sabor único. Su temporada óptima va de octubre a marzo, cuando alcanzan su punto máximo de sabor y textura.
Al cocinarlas a la plancha, la carne de la zamburiña se vuelve jugosa y mantiene su característico color anaranjado. El calor intenso y directo hace que se abran ligeramente, liberando sus jugos naturales que se mezclan con el aceite de oliva y el limón. El resultado es un plato que combina la dulzura de la carne con la acidez cítrica y el aroma herbal del perejil.
Para presentarlas, se recomienda servir las zamburiñas directamente en su concha, dispuestas sobre una fuente amplia o individualmente en platos pequeños. Decorar con unas rodajas finas de limón y unas ramitas de perejil fresco realza su aspecto. Es ideal acompañarlas con un buen pan rústico para mojar en los jugos que quedan en el fondo, que concentran todo el sabor del mar.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones informales o como entrante en una cena especial. Su preparación rápida y su elegancia natural lo convierten en una opción versátil que sorprende a los comensales. La clave del éxito está en la calidad de las zamburiñas, que deben ser frescas y de origen gallego para garantizar el auténtico sabor.
Un consejo importante es no sobrecocinarlas, ya que la carne puede volverse gomosa. Con apenas 2-3 minutos por lado es suficiente para que estén en su punto perfecto. El sonido característico al abrirse sobre la plancha indica que están listas para ser disfrutadas, conservando toda su jugosidad y sabor marino.
Añade 50 ml de vino blanco seco después del ajo y deja reducir antes de servir.
Incorpora dados pequeños de chorizo ibérico cuando añadas el ajo para un sabor más intenso.
Añade un sofrito de cebolla y pimiento antes de poner las zamburiñas.
Consumir inmediatamente después de preparar. No se recomienda almacenar las zamburiñas cocinadas, ya que pierden textura y sabor rápidamente.
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