Un clásico británico con carne picada, verduras y puré de patatas

El pastel de carne ataúd es un plato tradicional británico que se remonta a la época victoriana. Su nombre peculiar proviene de la forma en que el puré de patatas cubre completamente el relleno de carne, similar a la tapa de un ataúd. Este plato reconfortante era muy popular entre las clases trabajadoras por su economía y capacidad para alimentar a toda la familia con ingredientes sencillos y nutritivos.
El sabor es profundamente reconfortante: la carne picada se cocina lentamente con cebolla, zanahoria y guisantes en un rico caldo, aderezado con tomate concentrado y hierbas aromáticas. El puré de patatas cremoso que cubre el relleno proporciona un contraste de texturas perfecto: suave y aterciopelado por encima, y sabroso y sustancioso por debajo.
La textura del relleno debe ser jugosa pero no líquida, con las verduras cocidas pero aún con cierto punto de firmeza. El puré de patatas debe ser lo suficientemente espeso para mantener su forma al extenderlo sobre la carne, creando una capa uniforme que se dorará hermosamente en el horno.
Para la presentación, se sirve directamente del molde para horno, mostrando el dorado perfecto del puré de patatas. Tradicionalmente se marca con un tenedor creando líneas decorativas antes de hornear, lo que ayuda a que se forme una costra crujiente. Se puede espolvorear con perejil fresco picado justo antes de servir para añadir color y frescura.
Este plato es ideal para los meses fríos, cuando se antoja algo caliente y reconfortante. Se puede preparar con antelación y hornear justo antes de servir, lo que lo hace perfecto para cenas familiares o reuniones informales. Las sobras, si las hay, saben incluso mejor al día siguiente.
El pastel de carne ataúd representa la esencia de la cocina casera británica: sencilla, sustanciosa y llena de sabor. Es un plato que ha pasado de generación en generación, adaptándose a los gustos modernos pero manteniendo su carácter tradicional y reconfortante.
Sustituye la mitad del caldo de carne por cerveza negra para un sabor más intenso y complejo.
Reemplaza la carne picada por lentejas cocidas y el caldo de carne por caldo de verduras.
Espolvorea queso cheddar rallado sobre el puré de patatas antes de hornear para obtener una capa gratinada.
Deja enfriar completamente el pastel antes de cubrirlo con film transparente o transferirlo a un recipiente hermético. Refrigera hasta 3 días. Para recalentar: cubre con papel de aluminio y calienta en horno a 180°C durante 20-25 minutos, o hasta que esté caliente por completo.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.