Una crema suave y nutritiva preparada fácilmente en Thermomix

La crema de brócoli es un clásico de la cocina saludable que combina el sabor terroso y ligeramente amargo del brócoli con la frescura del perejil. Esta versión preparada en Thermomix simplifica enormemente el proceso, permitiendo obtener una textura perfectamente cremosa sin necesidad de pasar por múltiples ollas o batidoras. El brócoli, conocido por sus propiedades antioxidantes y alto contenido en vitaminas C y K, se transforma en un plato reconfortante ideal para cualquier época del año.
El sabor de esta crema es equilibrado: el brócoli aporta su característico toque vegetal, mientras que el perejil añade un toque fresco y herbáceo que realza los sabores sin dominarlos. La cebolla y el ajo, cocinados previamente, proporcionan una base aromática profunda, y la patata contribuye a dar cuerpo y cremosidad natural sin necesidad de añadir demasiada nata o mantequilla.
La textura es suave y sedosa, lograda gracias a la potencia del Thermomix que tritura perfectamente todos los ingredientes. No quedan grumos ni trozos, solo una crema homogénea que se desliza suavemente por el paladar. Esta característica la hace especialmente apropiada para niños o personas con dificultades para masticar, aunque su sabor sofisticado la convierte en un plato apto para cualquier ocasión.
Para la presentación, se recomienda servir la crema bien caliente en cuencos individuales. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir añade brillo y un toque frutado que complementa los sabores vegetales. Se puede decorar con unas hojitas de perejil fresco, un poco de pimienta negra recién molida o incluso unos picatostes de pan para añadir contraste de texturas.
Esta crema es versátil y se adapta a diferentes preferencias dietéticas. Para una versión vegana, simplemente se puede sustituir la nata por leche vegetal o incluso omitirla completamente, ya que la patata proporciona suficiente cremosidad. También se puede ajustar el espesor añadiendo más o menos caldo según se prefiera una textura más ligera o más densa.
Es un plato que se conserva bien en la nevera durante 3-4 días, por lo que es perfecto para preparar con antelación. Al recalentarla, es posible que necesite un poco más de caldo o agua para recuperar su textura original, ya que tiende a espesarse con el tiempo. Se puede congelar en porciones individuales para tener siempre a mano una opción saludable y rápida.
Añadir 100g de queso cheddar o parmesano rallado al final de la trituración para una versión más cremosa y sabrosa.
Sustituir la nata por leche de coco o almendras, y usar caldo de verduras casero sin productos animales.
Añadir una guindilla pequeña o una pizca de cayena durante el sofrito para dar un toque picante.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético en la nevera. Calentar a fuego medio añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.