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Solomillo de Ternera al Chimichurri con Ensalada de Rúcula

Platos Argentinos

Descubre los platos argentinos más emblemáticos y aprende a prepararlos en casa con todo su sabor auténtico. Desde el clásico asado argentino y el vacío a la parrilla, hasta el locro criollo, la milanesa napolitana o el tradicional pastel de papas. La cocina argentina combina tradición, producto y pasión por la carne, pero también ofrece recetas caseras reconfortantes y platos regionales llenos de historia. Aquí encontrarás recetas explicadas paso a paso, consejos de cocción y trucos para conseguir resultados perfectos en tu cocina.

¡Las recetas más top!

Solomillo de Ternera al Chimichurri con Ensalada de Rúcula
45 minutos
Intermedia

Solomillo de Ternera al Chimichurri con Ensalada de Rúcula

El solomillo de ternera al chimichurri es una preparación clásica de la gastronomía argentina que combina la suavidad de un corte premium de carne con la frescura y potencia aromática de la salsa chimichurri. Este plato representa la esencia de la parrilla argentina, adaptada para una preparación más refinada en cocina de interior. La ternera se cocina a punto perfecto para mantener su jugosidad, mientras que el chimichurri aporta un contraste vibrante con sus notas herbáceas, ácidas y ligeramente picantes.

La textura del solomillo es excepcionalmente tierna y jugosa cuando se cocina correctamente, con una corteza dorada y aromática que se forma durante el sellado. El chimichurri, por su parte, ofrece una experiencia sensorial compleja: el perejil y cilantro frescos aportan verdor, el ajo y la cebolla morada dan profundidad, mientras que el vinagre y el aceite de oliva crean una emulsión que realza todos los sabores. La ensalada de rúcula añade un toque amargo y fresco que equilibra la riqueza de la carne.

Para la presentación, se recomienda cortar el solomillo en medallones gruesos y disponerlos en abanico sobre el plato, bañados generosamente con el chimichurri. La ensalada de rúcula debe colocarse al lado, ligeramente aliñada para no competir con los sabores principales. Un toque final de flor de sal y pimienta negra recién molida sobre la carne realzará aún más los sabores.

Este plato es perfecto para ocasiones especiales donde se busca impresar con sabores auténticos pero sofisticados. La combinación de temperaturas -carne caliente con salsa a temperatura ambiente y ensalada fresca- crea una experiencia gastronómica equilibrada. Se recomienda servir inmediatamente después de preparar para disfrutar del contraste de texturas en su máximo esplendor.

El secreto del éxito reside en la calidad de los ingredientes: un solomillo de ternera bien marmoleado garantizará jugosidad, mientras que hierbas frescas y aceite de oliva virgen extra harán la diferencia en el chimichurri. La cocción de la carne debe controlarse con termómetro para alcanzar el punto deseado sin sobrecocinar.

Para una experiencia completa, acompañar con un vino tinto argentino Malbec que complementará los taninos de la carne con sus notas frutales. La presentación en platos blancos permitirá apreciar los colores vibrantes del chimichurri sobre la carne y el verde intenso de la rúcula.

Milanesa a la Napolitana Argentina
60 minutos
Fácil

Milanesa a la Napolitana Argentina

La Milanesa a la Napolitana es uno de los platos más icónicos de la gastronomía argentina, aunque su nombre pueda llevar a confusión. No se trata de un plato italiano, sino de una creación 100% argentina que nació en los años 40 en Buenos Aires. La historia cuenta que fue inventada por un cocinero del restaurante Nápoli que, ante la falta de ingredientes para preparar milanesas tradicionales, decidió cubrirlas con salsa de tomate, jamón y queso, creando así un plato que se convertiría en patrimonio cultural.

Esta milanesa se caracteriza por su textura crujiente por fuera y tierna por dentro, con la combinación perfecta de sabores entre la carne empanizada, la salsa de tomate casera, el jamón cocido y el queso mozzarella derretido. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa: el crujido inicial del pan rallado, seguido por la suavidad de la carne, la acidez de la salsa y la cremosidad del queso.

La preparación requiere atención en cada paso, desde el fileteado fino de la carne hasta el empanado perfecto que garantiza esa textura dorada y crujiente. La clave está en la técnica del doble empanado, que asegura una cobertura uniforme y evita que la carne se reseque durante la cocción. La salsa de tomate debe ser casera y bien condimentada, preferiblemente preparada con tomates perita y hierbas frescas.

Para la presentación tradicional, se sirve acompañada de puré de papas o papas fritas, aunque también combina perfectamente con ensalada fresca. La milanesa debe servirse inmediatamente después de gratinarla, cuando el queso está completamente derretido y burbujeante. Un toque final de perejil picado sobre la salsa de tomate añade frescura y color al plato.

Este plato es ideal para reuniones familiares y ocasiones especiales, aunque también forma parte del menú diario de muchos hogares argentinos. Su versatilidad permite variaciones según los gustos personales, pudiendo sustituir la carne de ternera por pollo, cerdo o incluso prepararla en versión vegetariana con berenjenas.

La Milanesa a la Napolitana representa la fusión perfecta entre la tradición italiana de la milanesa y la creatividad argentina, resultando en un plato que ha trascendido fronteras y se ha convertido en símbolo de la cocina porteña. Cada familia tiene su receta secreta, pero los ingredientes básicos y la técnica permanecen como legado culinario.

Churrasco Argentino
90 minutos
Intermedia

Churrasco Argentino

El churrasco argentino es una tradición culinaria que representa la esencia de la cultura gaucha. Este método de cocción a la parrilla ha sido perfeccionado durante generaciones, convirtiéndose en un símbolo de reunión familiar y celebración. La técnica del asado argentino se caracteriza por el uso de leña o carbón, que aporta un sabor ahumado único a la carne.

La carne utilizada para el churrasco debe ser de primera calidad, preferiblemente cortes como el vació, entraña o lomo. La clave está en el grosor del corte, que debe ser lo suficientemente grueso para mantener la jugosidad interior mientras se forma una costra crujiente exterior. La sal gruesa es el único condimento necesario antes de llevar la carne al fuego, respetando la tradición de realzar el sabor natural de la carne.

El chimichurri es el acompañamiento esencial del churrasco argentino. Esta salsa verde vibrante combina perejil fresco, ajo, orégano, vinagre y aceite de oliva, creando un contraste perfecto con la riqueza de la carne. Cada familia tiene su receta secreta, transmitida de generación en generación, que varía en la proporción de ingredientes y el tiempo de maceración

La presentación del churrasco debe ser sencilla pero impactante. Se sirve en tablas de madera o platos calientes, cortado en tiras gruesas para mostrar el punto perfecto de cocción. El rojo jugoso del interior contrasta con el exterior dorado y ligeramente carbonizado. Se acompaña con chimichurri en recipientes pequeños para que cada comensal pueda agregar la cantidad deseada.

El ritual del asado argentino va más allá de la comida; es un evento social que puede durar horas. Mientras la carne se cocina lentamente, se comparten historias y se disfruta de buena compañía. La paciencia es clave: el fuego debe estar en su punto justo, ni demasiado fuerte que queme la carne, ni demasiado débil que la reseque

Para una experiencia auténtica, se recomienda servir el churrasco con ensalada criolla, papas asadas y un buen vino tinto argentino, preferiblemente un Malbec. La combinación de sabores y texturas crea una experiencia gastronómica memorable que transporta directamente a las pampas argentinas.

Todos los platos principales argentinos

Humita
60 min
Fácil
Platos principales

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